El Banco Central de Brasil recortó ayer su tasa de interés Selic (de referencia) por décima ocasión consecutiva para llevarla a un mínimo histórico de 7,25%, en otro esfuerzo por apuntalar la economía del país ante temores por la inestabilidad en el escenario externo. El Comité de Política Monetaria del Banco Central brasileño (Copom) no pudo conseguir la unanimidad en la decisión de recortar la tasa de interés en 25 puntos básicos desde el 7,5% acordado durante su encuentro a fines de agosto. De todas formas, la decisión contaba algunas jornadas antes con la aprobación de buen número de analistas consultados por las agencias Reuters y Bloomberg, si bien había quienes esperaban que la entidad dejara su tasa de interés sin cambios para combatir pronósticos de inflación altos en los próximos años. La tasa básica fue recortada considerando un balance de los riesgos para la inflación, la recuperación de la actividad doméstica y la complejidad que envuelve el contexto internacional, señaló en un comunicado el Copom, que había iniciado su reunión el martes. Es que el propio banco central considera que el PIB de la mayor economía latinoamericana crecerá apenas 1,6% este año, muy cerca de la cifra que espera el mercado (1,57%). Y un recorte de tasas alienta el consumo y la inversión. El ciclo de recortes ya tuvo sus efectos y sin generar presiones inflacionarias. Ahora ya debería cerrarse este ciclo y estimamos que la tasa de interés quedará en 7,25% este año, dijo el economista Felipe Queiroz, de la agencia de calificación de riesgo brasileña Austin Rating. El Banco Central inició el ciclo de recortes en agosto de 2011 cuando sorprendió al mercado al reducir de 12,5% a 12% la tasa de interés, una de las más altas del mundo. Brasil registró una inflación de 0,57% en septiembre y acumula un 5,28% en 12 meses, impulsada por el alza en el precio de los alimentos. A juicio de Queiroz, la inflación no representa una preocupación para las autoridades monetarias, toda vez que la meta oficial es de 4,5% anual, con dos puntos más de tolerancia, por lo que la inflación acumulada cae dentro del rango meta. Además de la inflación bajo control, una cierta recuperación de la industria tras los millonarios estímulos lanzados por el gobierno, apuntan a que el ciclo de recortes de la tasa de referencia en Brasil podría comenzar a cerrarse, estimó Queiroz. De acuerdo al oficial Instituto Brasileño de Geografía y Estadística, la industria creció 1,5% en agosto en actividad en relación a julio, aunque produjo 2% respecto al mismo mes de 2011. En los meses anteriores, el avance había sido de 0,2% y 0,3%. El foco de la autoridad monetaria ha sido impulsar el crecimiento económico, enfatizó Queiroz. El economista Octavio Barros, director del departamento de Investigación y Estudios Económicos del banco Bradesco, coincide pero advierte: no se puede descartar que la tasa llegue a 7% este año. La economía brasileña avanzó apenas 2,7% en 2011, contra 7,5% en 2010. En el segundo trimestre de este año el PIB creció un moderado 0,4% en relación al trimestre anterior y 0,5% sobre igual período de 2011. |