Por la caída de los bonos, en parte debido al miedo pesificador de los pagos, el dólar que surge de arbitrar los títulos entre Buenos Aires y Nueva York, conocido como contado con liquidación, subió ayer a $ 6,40. Tuvo su segunda jornada de alza cuando la semana pasada estaba estacionado en unos diez centavos menos y con clara tendencia bajista. Pero ahora algunos inversores prefieren hacerse de bonos en el ámbito local y venderlos en el exterior para cobrar sus dólares en resguardo de los manotazos oficiales. La otra cotización del mercado paralelo, el blue, quedó prácticamente sin cambios en $ 6,21. Este mercado está operando poco caudal de negocios y aún no tiene el vigor que se vió en el pasado. Operadores indican que recién podría recalentarse para fin de año por compras en el período pre-vacacional. Por ahora, no exento de algún sobresalto, la cotización sigue tranquila. El dólar en el mercado oficial, totalmente desdibujado por los controles, se mantuvo inalterado. El billete mayorista quedó en $ 4,715. El Banco Central sigue sin comprar dólares a pesar de tener esposado a la demanda. Ayer quedó son saldo neutro. Pudo ser peor: llegó a vender u$s 25 millones para frenar el alza de la divisa. Sobre el cierre aparecieron los exportadores liquidando divisas, lo que permitió que el Central pudiera recuperar los dólares volcadas a la plaza. En el circuito minorista, tomando en cuenta los precios de las principales casas y agencias de cambio de la city porteña, las pizarras continuaban cotizando en $ 4,695 para la compra y $ 4,73 para la venta mientras que el euro lo hacía en $ 6,04 y $ 6,22. |