Por Pablo Fernández Blanco - El congelamiento de tarifas, una estrechez de caja cada vez más profunda y la amenaza -potencial o real, según los casos- de incumplir el pago a sus proveedores envalentonaron en los últimos días a las compañías gasíferas. Aunque saben que el Gobierno condena los reclamos por escrito, las 11 compañías que integran la cadena del gas -nueve distribuidoras y dos transportadoras- le mandaron una nota a la primera línea del Gobierno, en la que señalan la crítica situación que atraviesan, confirmaron a LA NACION fuentes privadas. Y reclaman una reunión urgente con las autoridades para analizar distintas vías que les permitan aumentar sus ingresos: básicamente, que les den subsidios o que les permitan aumentar las tarifas. El documento tiene como destinatarios al ministro de Planificación, Julio De Vido, y al viceministro de Economía, Axel Kicillof. Fue con copia a los secretarios de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y de Energía, Daniel Cameron, y al interventor del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), Antonio Pronsato. Muestra una prosa cuidadosa y una intención evidente de no crispar a los funcionarios. Pero repasa en sólo una carilla las dificultades del sector. Allí, las empresas aseguran que se "necesita una urgente recomposición de sus ingresos" para enfrentar las inversiones que requieren la expansión del servicio y la incorporación de nuevos clientes. Y de inmediato despliega una batería de argumentos conocidos que explican la situación actual de la mayor parte de las empresas: las tarifas estuvieron congeladas durante los últimos 13 años en algunos casos y el sector no recibió ninguna clase de subsidios. En ese tiempo, los salarios que deben afrontar las empresas se incrementaron un 644% y la tasa de fiscalización y control que cobra el Enargas creció 800%. Las compañías también recuerdan que si bien avanzaron en la renegociación integral de sus contratos y firmaron actas acuerdo para normalizar su situación, los pactos no se instrumentaron debido a demoras por parte del Gobierno. Para ilustrar la crítica situación del sector , la carta menciona que de 11 compañías que componen el sector regulado del gas al menos cinco muestran déficits operativos constantes. Sobre esa base, reclaman a las autoridades una audiencia con las para avanzar en alternativas sectoriales. Como base de una eventual negociación, las compañías aseguran que "existen alternativas que permitirían que el sector vuelva a ser viable y con bajo impacto en el presupuesto de los consumidores". Quienes participaron en la elaboración del documento dicen que intentaron darle un tono mesurado y que su único objetivo es retomar el diálogo con el Gobierno. Le dedican un párrafo a esa intención: "El sector quiere seguir acompañando, como la ha hecho hasta hoy, el crecimiento de la economía, facilitando la inclusión de los sectores de menores recursos e incorporando gran cantidad de clientes". El documento, que fue enviado a los funcionarios entre el martes y el miércoles, fue discutido dentro de la Asociación de Distribuidores de Gas (Adigas) y se terminó de elaborar el viernes de la semana pasada. Lleva la firma de todos sus socios. Entre ellos figuran las grandes firmas del sector: Metrogas y Gas Natural Fenosa (ex Gas Ban), que prestan el servicio en el área metropolitana; Camuzzi, a cargo de la prestación en la parte sur y centro del país; Litoral Gas, Ecogas y las transportadoras TGN y TGS, a cargo de la concesión de gasoductos que cruzan todo el país y unen a los yacimientos con las instalaciones de las distribuidoras. Tiempos más cortosEn el sector aseguran que las compañías unificaron criterios por dos grandes razones: en primer término, el espanto que generó entre los empresarios el reconocimiento de Metrogas, la mayor distribuidora de gas del país, de su incapacidad para atender en tiempo y forma sus compromisos con sus proveedores. A fines de septiembre, la empresa informó que les pagaría a los productores de gas y a las transportadoras en dos cuotas a partir de ese mes, mientras que postergaría el cumplimiento de sus obligaciones de octubre para los próximos meses. Si bien es el dato más alarmante del sector, no es el único. Una rápida mirada por la situación contable de las compañías delinea un presente de números rojos. Gas Natural Fenosa (fue la única que logró un acuerdo con el Gobierno) y TGS (una parte de sus ingresos proviene de negocios cuya tarifa no determina el Estado) tienen números en relativo equilibrio. Casi todas las demás van de pérdida en pérdida. Durante los primeros seis meses del año, Metrogas perdió $ 55 millones, un 217% más que en 2011; Camuzzi Gas Pampeana, otros 30,5 millones de pesos, un 177% por encima de sus números del año pasado, y TGN marcó un rojo de casi $ 141 millones, cuatro veces más que en 2011. El otro motivo que animó a los empresarios gasíferos es positivo: observaron con agrado el mensaje que les envió Kicillof a sus "primos" del también convulsionado sector eléctrico en un encuentro que mantuvieron el 24 de agosto. Allí, el economista les informó a los empresarios que pondría en marcha un sistema de remuneración determinada sobre la base de los costos. Las gasíferas esperaron durante el último mes una convocatoria similar, que hasta ahora no ocurrió. La crisis de los servicios públicos comenzó a hacerse más notoria esta semana, cuando la distribuidora eléctrica Edenor incumplió un pago que debía hacerle a Cammesa, la compañía que administra el mercado, por la energía que le compra. Se sumó así al caso de Edesur, que había hecho lo mismo en junio. Las claves de un sector en crisisPor qué las empresas de gas no tienen caja - $55
millones Es la pérdida que registró Metrogas, la más grande del sector, durante el primer semestre del año. Equivale a un 217% más que en el mismo período del año pasado
- Tarifas congeladas
Mientras los gastos fueron en aumento, los ingresos de las empresas se mantuvieron inmóviles por el no ajuste de las tarifas
- Cost plus
Es el sistema que el Gobierno establecerá en el sector eléctrico, pero aún no definió qué hará con la cadena del gas
- 50%
Es lo que se comprometió a pagar Metrogas, la distribuidora de gas más grande del país, a sus proveedores por falta de ingresos. . |