La administración de la cartera está centrada principalmente en instrumentos de renta fija, a través de títulos públicos y privados, nominados en dólares y liquidables en pesos argentinos según el tipo de cambio del Banco Central o del Banco Nación.
Cada vez que se lanzaba un bono o una obligación negociable atada al dólar teníamos una gran demanda, con órdenes de compra por $ 1, $ 2 o $ 3 millones, ya sea para comprar Cresud, Hipotecario, YPF, como también los de la ciudad de Buenos Aires o los de Córdoba, por ejemplo, explica Marcelo Menéndez, director de SBS Fondos, que lanzó un fondo común de inversiones para este fin, que cuenta con un patrimonio neto de $ 30 millones.
Mientras tanto, hay varias sociedades de bolsa que se encuentran en estos momentos tramitando ante la Comisión Nacional de Valores el permiso para poder salir al mercado con distintos tipos de fondos atados a la cotización del dólar oficial.
Los clientes típicos son quienes deben cubrirse de una eventual devaluación de la moneda nacional, como empresas de seguros o exportadoras, que tienen sus ingresos atados a este mismo tipo de cambio, además de personas físicas que no pueden acceder a la compra de divisas y buscan algún tipo de protección en el mercado de cambios.
La ventaja de este instrumento es que permite retirarse del fondo en 24 horas sin costo alguno, mientras que si un ahorrista quisiera vender sus títulos en forma particular debería tener que esperar varios días, ya que se trata de un mercado muy ilíquido. Por otra parte, los spreads entre los precios de compra y de venta de estos bonos pueden ser de hasta el 2,5%.
Por otra parte, el fondo apuesta a la diversificación, de modo de no quedarse limitado a sólo un bono. Por ejemplo, quien hoy tenga únicamente el de Chaco le costaría venderlo enseguida en el mercado, ya que sería difícil de encontrar algún interesado. En cambio, el fondo genera una liquidez diaria propia que le permite afrontar retiros en forma permanente.
Las ON de las empresas que componen estos fondos rinden un 4% anual en dólares, mientras los bonos provinciales pagan un 9% anual, por lo cual el rendimiento promedio esperado se acerca al 6% en dólares. Es que, al tener una parte líquida del fondo, sacrifica rendimiento para el inversor, pero disminuye el riesgo, al poder salir rápido. Para ganar rentabilidad, lo que están evaluando varios fondos es tener uno dedicado sólo a bonos provinciales.
Otra de las opciones es el de Megainver Renta Fija Cobertura, que se lanzó el 1 de octubre pasado y, hasta esta altura del mes, viene dando un rendimiento del 27% anual en pesos. En su fondo, sólo toman riesgo privado, por lo que se manejan con las ON de YPF, Cresud, Irsa y distintos fideicomisos que salieron con dollar-linked. El 75% de nuestra cartera debe estar en activos alineados al dólar o, en su defecto, dolarizados, detalla Néstor Fernández, portfolio manager de Megainver, que ya juntó $ 12 millones en este fondo, y espera duplicar esta cifra en menos de un mes.
Este fondo busca poder cubrir la devaluación del tipo de cambio oficial, pero tiene liquidez en 72 horas, por lo que si se precisa el dinero antes del vencimiento de la obligación se puede rescatar la cuotaparte. Como en cualquier fondo, la inversión inicial parte desde los $ 1.000, mientras la duration de la cartera es de un máximo de un año y medio, y no se recomienda salir antes del mes, debido a que la comisión es del 1,8% sobre el total desembolsado.
Existe una gran demanda en el mercado por este tipo de instrumentos, ya que si bien se trata de una inversión en pesos, vendría a ser una forma de comprar dólar oficial, con la ventaja de que la cuotaparte se puede vender y volver a comprar sin ningún tipo de problemas, precisa Fernández.