Cuando los títulos provinciales empezaban a reaccionar luego de la pesificación de un bono chaqueño, el gobernador de esa misma provincia, Jorge Capitanich, les dio un nuevo golpe al anunciar su intención de canjear por emisiones en pesos la totalidad de su deuda en dólares. Uno de los títulos involucrados en la pesificación cayó 26% en un sólo día, los títulos soberanos también afectaron el golpe y el resto de las emisiones provinciales acumulan pérdidas de hasta el 14% desde que volvió el fantasma de la pesificación.
Ni siquiera el pago en tiempo y forma del vencimiento del Bonar X, unos u$s 220 millones que se acreditaron ayer, alcanzó para aplacar los temores de los inversores. El Gobierno había intentado utilizar ese pago como una señal de confianza.
La publicación de una decisión de la calificadora de riesgo Moodys que, como resultado del efecto Chaco, le bajó la calificación a todos los títulos subsoberanos tampoco ayudó.
Ayer, el grueso del castigo de los inversores se concentró sobre el Bono Chaqueño de Saneamiento Garantizado serie II, uno de los dos protagonistas del default selectivo en el que cayó El Chaco al pagar con pesos al tipo de cambio oficial su vencimiento. El título, que no registraba operaciones desde el 27 de septiembre pasado, perdió ayer 26,05%.
Chaco arrastró también al bono Chubut Regalías Hidrocarburíferas 2020 serie A, que retrocedió 6,80%, y a dos títulos mendocinos con vencimiento en 2018 que cayeron 6,80% y 6,67%, respectivamente. Afectó además al bono Buenos Aires 2017, que pagó su último vencimiento el lunes pasado, y retrocedió 1,54% ayer.
Salvo el chaqueño, todos estos títulos están protegidos por cortes extranjeras por lo que en principio no deberían caer en default por falta de acceso al mercado cambiario, como ocurrió con el de la provincia comandada por Capitanich.
Pero los temores de los inversores afectaron a todas las emisiones en dólares, ya sean provinciales o soberanas, protegidas por cortes locales o extranjeras. Entre los bonos soberanos, el Discount en dólares con ley local cedió 1,2%, el Bonar X mejoró 1,57%, el Boden 2015 cedió 0,95% y los cupones PBI cerraron mixtos.
Por el efecto Chaco, las emisiones provinciales acumulan pérdidas de hasta el 14%, si se deja de lado al título chaqueño que perdió 26% en sólo durante la jornada de ayer.
El que mayores daños reporta con pérdidas del 14,28% es el título Formosa 2022, un bono de idénticas características al que defaulteó El Chaco. La provincia gobernada por Gildo Insfrán no podrá acceder al mercado cambiario para hacerse con los dólares necesarios para cubrir los vencimientos de ese título, de acuerdo a las normas que componen al cepo cambiario impuesto por el BCRA. El título supo perder un cuarto de su valor en una sola rueda, pero declaraciones de funcionarios diciendo que contaban con reservas de divisas para pagar en la moneda de emisión le permitieron recuperar 10% en la sesión del lunes pasado.
Otro que corrió una suerte similar fue el bono Consadep II de la provincia de Tucumán, también afectado por la negativa del Banco Central a vender dólares para pagar deuda regida por la ley local. La provincia aclaró que pagará en dólares y calmó los ánimos, pero pierde 10,47% en poco más de una semana.
En el ranking de pérdidas le sigue el Provincia de Buenos Aires 2028, con un retroceso del 5,69 en siete ruedas y el siguiente es otro título bonaerense, que pierde 4,31% en ese mismo período.