Por ESTEBAN RAFELE - Como ocurre cada tres meses, el Gobierno comenzó ayer a defender la posición argentina en el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), el organismo multilateral con sede en París que promueve la la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo y que tiene al país en su lista de países cooperantes con serias deficiencias en esa materia, o lista gris, desde junio de 2011.
Una comisión técnica encabezada por el presidente de la Unidad de Información Financiera (UIF), José Sbattella, participó ayer del plenario del GAFI. Según funcionarios encargados de trazar las políticas antilavado, la Argentina hará hincapié en la aplicación de las leyes, un faltante que reclamó operativizar el organismo en su último comunicado, de junio último.
En ese sentido, los funcionarios llevaron como caso testigo el congelamiento de bienes, en el marco de la ley antiterrorsimo, del ex marino Jorge Raúl Vildoza, quien fuera segundo jefe de la ESMA entre 1976 y 1980.
Las reuniones del GAFI son secretas y los funcionarios argentinos, cautelosos. Según pudo saber El Cronista, la aplicación del congelamiento de bienes fue bien vista en el GAFI, que reclama mayor compromiso de la Justicia en materia antilavado. El organismo divulgará un comunicado el viernes, cuando terminen las reuniones.
En el último año y medio, la Argentina sancionó leyes antilavado y antiterrorismo y la UIF dictó decenas de resoluciones para vigilar el movimiento de dinero.