El dólar continúa mostrando síntomas de debilidad frente al euro y hoy era penalizado por las previsiones sobre las cifras del indicador de la FED de Filadelfia, sobre las cuales reinaba el pesimismo. Sin datos macroeconómicos de relevancia en la eurozona, la moneda única avanzaba con moderación frente al billete verde. Tampoco le sentaron bien al dólar las cifras del índice de indicadores, que se conocieron media hora después de la apertura de Wall Street. El descenso del 0,3% fue superior al esperado por los analistas. Esta referencia se considera como uno de los indicadores adelantados clave para pronosticar la evolución más inmediata de la primera economía mundial.
Los expertos consideran que el dólar necesita la publicación de datos macroeconómicos positivos para reaccionar frente al resto de las principales divisas internacionales. Mientras tanto, el euro avanzaba posiciones de forma leve frente al billete verde, hasta situarse en el entorno de 1,2365 dólares.
La subida del precio del petróleo está siendo otro factor que penaliza al dólar. La incertidumbre que el comportamiento de los precios energéticos genera en torno a la recuperación de la economía mundial afecta de forma especial a la americana. Además, el plan de paz propuesto por las fuerzas de EEUU en Irak, que ayer contribuyeron a la distensión en los mercados, no termina de fraguar.
Mientras, la libra esterlina reflejó pérdidas frente a las principales divisas internacionales después de que las cifras de la producción industrial en Reino Unido decepcionaran a los inversores, al ser inferiores a lo previsto por los expertos.
El yen mantiene su buena línea frente al dólar, pese a que las cifras de crecimiento en el segundo trimestre no dejara contentos a los mercados. Sin embargo, la divisa nipona se aprovecha de la debilidad que está mostrando el dólar para ganar posiciones. El yen se situaba netamente por debajo de las 110 unidades por dólar.
Los expertos también aseguran que las cifras de inflación en EE UU que se conocieron el pasado martes dejaron muchas dudas en el mercado sobre lo que pueda hacer la Reserva Federal en sus próximas reuniones. Si las cifras macroeconómicas no acompañan de aquí a finales de septiembre, Greenspan podría frenar su intención de subir los tipos de interés de forma gradual, factor negativo para el billete verde.