Por Francisco Jueguen - Luego de cinco años en los que expertos y académicos no accedieron a la posibilidad de reproducir los índices oficiales, y cuando el Fondo Monetario Internacional (FMI) presiona al Gobierno por mayor transparencia, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publicó días atrás los datos completos de la Encuesta Nacional de Gastos y Hogares (Engho) 2004-2005. Esos valiosos microdatos, terminados de procesar en 2007, vieron la luz el 11 de este mes, después de que las autoridades del Indec se reunieron con directores de Estadística de las provincias para informarles sobre los avances en la elaboración de la versión 2010 de la encuesta, que servirá de base para lo que será el nuevo índice de precios al consumidor nacional urbano (Ipcnu) que el instituto planea publicar en 2013. La Engho 2004-2005 es un relevamiento nacional realizado antes de la intervención oficial al organismo estadístico en enero de 2007 y tenía como objetivo actualizar el índice de precios al consumidor (IPC) teniendo en cuenta los consumos de los argentinos luego de la crisis de 2001. Esta encuesta es clave en la medición de la inflación porque sirve de base para establecer las ponderaciones o el peso específico que los diferentes bienes y servicios tienen en las canastas de productos relevados por el Indec. Un ex técnico del organismo que fue parte de la confección de la Engho afirmó a LA NACION que "el motivo principal a la hora de ocultar esta información fue evitar la posibilidad de que alguien pudiera reproducir la estructura de ponderaciones que se utilizaría para el índice de precios base 2008, el llamado nuevo IPC". A comienzos de mayo de ese año, la actual directora del Indec, Ana María Edwin; la entonces directora del área de Precios y hoy subsecretaria de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri, y el entonces jefe de Gabinete, Alberto Fernández, presentaron un nuevo IPC -el que hoy se utiliza-, que pretendía transparentar los desmanejos en el cálculo de la inflación luego del vaciamiento institucional y la manipulación estadística impulsada por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. "Siento que después de un año de discusión estamos poniendo las cosas en orden, y quiero decir que, en materia de innovación, fuimos conservadores", había dicho Fernández en aquella presentación, que se desarrolló en el Sheraton de Pilar. En ese momento, Edwin y Paglieri explicaron que la nueva canasta de bienes y servicios se basaba en la nueva Engho, aunque hasta esta semana no habían publicado los datos totales que avalaran tales declaraciones. La canasta que mide el Indec pasó entonces a achicarse a 440 productos (antes eran 818), se eliminaron productos considerados de lujo y se establecieron nuevas ponderaciones para cada producto y servicio en llamadas "canastas móviles", con el presunto objetivo de "eliminar estacionalidad". SubestimacionesExtrañamente, junto con la publicación de los datos completos -que posibilitarían la reconstrucción de la estructura de ponderación que actualmente se utiliza-, el Indec subió a su sitio de Internet un documento que busca explicar que la Engho 2004-2005 debió ser "corregida" para poder ser transformada o aplicada en el IPC-GBA 2008. "Como es característico en estos últimos tiempos, cuando el Indec se ve obligado a responder públicamente, el contenido del documento roza el absurdo", calificó el ex técnico. "Hay sólo una escueta explicación de tres carillas para justificar, por ejemplo, por qué en la canasta del IPC los alimentos pesaban en el año base [2008] un 37,90% y no un 31,5%, como arrojan los resultados de la Engho para el aglomerado del Gran Buenos Aires, que es la población de referencia del IPC", agregó. Por otro lado, según el documento del Indec, las correcciones realizadas responden a una "subdeclaración o subestimación" de la "real" estructura de ingresos y gastos. "Todas estas desprolijidades metodológicas son un detalle con relación a la verdadera manipulación que está más cerca de la falsificación de los datos oficiales", señaló un ex técnico del Indec. |