Los agentes de bolsa coinciden en que el papel tenía un valor puntual por el hecho de brindar acceso al mercado; hoy, en cambio, en las sociedades de bolsa coinciden en que el precio podría derrumbarse un 90%, hasta los $ 500.000. O sea, en caso de venta y de haberla comprado en su valor máximo, deberían asumir una pérdida de más de $ 4,5 millones.
¿Cuál puede ser el escenario de ahora en más en el mercado bursátil? Los más optimistas auguran que, en caso de incrementarse la cantidad de jugadores, podría llegar a aumentar el volumen operado.
Los más realistas, en cambio, se preguntan quién se animará a incursionar en un mercado de capitales tan insignificante que representa apenas el 10% de la bolsa chilena. Con esta política anti market friendly, los únicos que podrían meterse son aquellos empresarios que estén seguros de poder registrar ganancias a pesar de los cambios, especulaban anoche en el recinto de Perón y 25 de Mayo, donde se convocó a una reunión de directorio con carácter de urgencia para tratar el tema.
De las 131 sociedades de bolsa, más de 100 ni siquiera llegan a tener el 1% del mercado. Por lo tanto, se especula con posibles fusiones y una concentración, donde podrían llegar a quedar menos de la mitad, en un negocio que pasará a ser más de volumen que otra cosa. Sólo el que tenga su base de clientes establecida podrá sobrevivir.
Ante este panorama, en el sector temen despidos y cierres, al igual que ocurrió en el mercado inmobiliario. Era el golpe de gracia que nos faltaba. Ya habían destrozado el mercado con la desaparición de las AFJPs, luego lo frenaron con los controles de la AFIP y ahora esto fue lo que nos faltaba para el knock out, revela un agente de bolsa.
Un veterano del mercado se resigna: No nos queda otra que amoldarnos a esta nueva etapa, con estas reglas de juego. Hay que acomodarse a la realidad: estamos en la Argentina. Los negocios pasarán ahora por los bonos dollar-linked, el contado con liqui y el blue, se sincera el directivo.