TAMBIÉN CRECE LA PARTICIPACIÓN DEL EURO, EL YEN Y LA LIBRA En el primer semestre, la tenencia del metal pasó de 0,3 a 42,6 toneladas. El dólar ahora representa 75% de las reservas, frente al 85% de diciembre pasado. Por primera vez en casi 10 años, el Banco Central (BCRA) incrementó la tenencia de oro en sus reservas, que pasó de 0,3 toneladas en diciembre de 2003 a 42,6 toneladas en junio de este año, según informó el Consejo Mundial del Oro (WCG por sus siglas en inglés). En el marco de una estrategia para diversificar el riesgo, el organismo encabezado por Alfonso Prat-Gay invirtió una buena parte de los dólares que ganó por su intervención en el mercado de cambios en activos como oro, euros, yenes y libras, haciendo caer la participación de la divisa norteamericana en el total de las reservas. De acuerdo con los datos que publica el Fondo Monetario Internacional (FMI), el oro pasó de representar el 0,3% de las reservas en diciembre el año pasado a más de 3% en junio, lo que equivale a unos u$s 533 millones. "El oro es un activo que otorga una excelente reserva de valor en momentos de inestabilidad política y esto puede ser una estrategia del BCRA para diversificar su cartera y no resguardarse sólo en el dólar", asegura el director financiero de un banco privado. De hecho, en el primer semestre del año, la participación del dólar en las reservas cayó de 85% a 75%, mientras creció la del euro, el yen, la libra y el oro. La apuesta de Prat-Gay al oro fue fuerte y tuvo repercusión en el mercado mundial del metal. "Las ventas planeadas de oro bajo el Acuerdo de Bancos Centrales fueron parcialmente compensadas por las compras de la Argentina", señaló el informe de WCG. Con estas operaciones, el país pasó de ocupar el puesto 106 en al ranking global de tenencia de oro, al puesto 42. En la región, sólo Venezuela tiene más lingotes, con 357,1 toneladas (19,3% de las reservas). Brasil tiene 13,1 toneladas y Chile apenas 0,2. Según las cifras mensuales del FMI, la mayor parte de las compras se registraron durante enero, febrero y mayo (85%) y fueron menores en marzo, abril y junio. La cotización del oro disponible en Nueva York registró una fuerte suba, superior a 19%, durante 2003. Este año, en cambio, la cotización se mantuvo estable. En el primer semestre, cayó 5%, pero desde entonces muestra una suba de 3,2%. Mirado desde una perspectiva histórica, la decisión del Central de volver a comprar oro para las reservas implica, después de muchos años, confiar en el metal como reserva de valor. La acumulación de divisas tras la Segunda Guerra permitió al país lograr su nivel máximo de oro: entre 1953 y 1955 la Argentina tuvo 330,1 toneladas. "No se puede caminar en el Banco Central de tan abarrotado que está de lingotes de oro", decía el entonces presidente, Juan Domingo Perón. Para 1959, las reservas de oro habían caído a menos de 50. Es decir, en cuatro años bajaron 84%. Luego, entre 1970 y 1996, hubo un período de relativa estabilidad, en el que el tonelaje de oro en las arcas del BCRA se mantuvo en torno a 136. Sin embargo, para 1997, durante el segundo gobierno de Menem, se redujo a 11,1. Y luego siguió cayendo hasta llegar al mínimo de 0,3 toneladas entre 2001 y 2003. Ahora, con las compras que realizó el BCRA, las tenencias subieron hasta un nivel que es casi un tercio del promedio de las últimas tres décadas y se ubica cerca del porcentaje que mantienen otros países en función de sus reservas totales. El principal tenedor mundial de oro es Estados Unidos, con 8.136,4 toneladas, seguido de Alemania, con 3.439,5 y el FMI, con 3.217,3 toneladas.
Cambio de estrategia
Además de invertir en oro, Prat-Gay –un experto en la gestión de divisas tras su paso por JP Morgan–, diversificó aún más la cartera y aumentó la participación de monedas como el euro, los yenes y la libra esterlina en el total. "La apuesta del Central parece ser en contra del dólar y en favor de otros activos, como yenes, oro y euros", sostuvo Freddy Vieytes, de Puente Hermanos En el primer semestre del año, se ganaron reservas por u$s 3.324 millones ( 23,5%). Siguiendo datos del FMI, la cantidad de dólares pasó de 12.018,2 millones a 13.133,97 millones, un aumento de 9,3%. En cambio, el crecimiento de las otras divisas fue mucho más pronunciado. En el caso del euro, se pasó de tener 562,4 millones en diciembre pasado a 1.018,5 en junio, una suba de 81,1%. Lo mismo sucedió con los yenes, que treparon de 21.979 millones a 70.403,99 millones en el mismo período ( 220%) y con la libra esterlina, que, en términos relativos, fue la que más creció, ya que se cuadruplicó la tenencia en el período, aunque aún representa el 4% de las reservas totales del país. |