Por Jorge Oviedo - El mismo gobierno que decidió manejar empresas públicas y estatizadas como si fueran privadas para no tener que someterse a los controles estatales quiere manejar las compañías privadas como si fueran estatales. Aerolíneas y Enarsa se manejan por el derecho privado. Y como no hay otros socios ni auditoría presupuestaria, hay manejo impune de los recursos públicos. Es lo que hizo el menemismo con el PAMI. La Casa Rosada ahora también quiere manejar las empresas privadas. Es curioso. Quienes impulsan estas medidas y deberán aplicarlas tienen escasos o nulos antecedentes en empresas. Axel Kicillof ha sido casi hasta sus 40 años un profesor universitario. Y los resultados de su paso por Aerolíneas deberían ponerlo más cerca de los tribunales que de otra posición empresaria. Pero la presidenta Cristina Kirchner ha decidido que manejará todo el sector energético. Y también definirá en qué invertirán las compañías de seguros, para lo cual contará con la colaboración de un modesto ferretero, cuyas intervenciones destruyeron los mercados de la carne, los lácteos y el trigo. Pero aunque se eligieran personas con la idoneidad que los mencionados no han demostrado, el sistema que Cristina Kirchner quiere aplicar es malo y peligroso. A la Presidenta le encanta hablar de la crisis internacional y dar lecciones sobre los errores cometidos por los Estados Unidos y Europa. Sin embargo, quiere copiarlos. Que las aseguradoras inviertan obligatoriamente en la economía real no puede ser más peligroso. La crisis en Estados Unidos se desató por la masiva cesación de pagos de las hipotecas clase B. Por malas inversiones en la economía real, para financiar a los sectores de menores ingresos y hacer crecer la economía, que aprovecharon debilidades de las regulaciones. Aquí esa clase de préstamos, que en Estados Unidos terminaron mal, incubaron corrupción y terminaron siendo pagados por el Estado, serán obligatorios.. |