Tenemos transferencias de Anses a cuenta y orden de otra entidad, desde una entidad de Suiza, por un monto que en total estimamos en los u$s 700 millones, y de los cuales todavía faltarían unos u$s 200 millones, comentaron en un banco a El Cronista.
Los ejecutivos presumen que el organismo se habría hecho de esas divisas meses atrás, mediante la venta de bonos locales que aún mantenía en cartera, como el Bonar 2017 y el Boden 15, y la tenencia de algunos títulos Boden 2012 que fueron liquidados en agosto pasado. Todos esos dólares quedaron en cuentas de bancos de afuera. Y ahora la Anses está haciendo los giros vía boleto de divisas, por un concepto que incluye a las operatorias de comercio exterior, agregó la fuente.
Curiosamente, las reservas del Banco Central pegaron sólo durante el día de ayer un salto de u$s 500 millones, a pesar de que el organismo no se hizo de divisas en el mercado cambiario y realizó según comunicó un pago por operaciones cursadas a través del sistema SML. El ingreso de las divisas termina incrementando las reservas porque se convierte en un depósito bancario que, por la regulación local, las entidades deben dejar en una cuenta corriente del Banco Central.
Con todo, la principal ayuda que recibirá el Gobierno para afrontar el pago del cupón PBI en dólares provendrá, también esta vez, de las reservas de Marcó del Pont. Ayer, el directorio de su entidad aprobó el uso de otros u$s 1.412,6 millones de sus arcas para el pago de deuda en moneda extranjera, en concepto de lo que la nueva carta orgánica fijó como reservas de libre disponibilidad. La cuenta que hace el directorio del Central para determinarlas jamás fue precisada. Pero alcanza siempre, parece, para saldar todos los saldos de deuda pendientes que tiene el Gobierno.
Se relevaron las distintas metodologías disponibles para la definición de reservas adecuadas, basadas en fórmulas internacionalmente aceptadas, comentó ayer el BCRA.
Una fuente oficial confirmó a El Cronista que el resto de la deuda (la diferencia para poder afrontar el total de los u$s 2.600 millones que deberán saldarse en diciembre) quedaría a cargo del Tesoro: algo menos de u$s 1.000 millones adicionales, si se descuentan los dólares que ya vino acumulando el Gobierno por los giros anteriores de reservas. Esta brecha podría ser saldada por el Tesoro mediante la compra de divisas en el mercado cambiario (para poder adquirirlo el Central podría girarle previamente adelantos transitorios en pesos) o a través de otras fuentes de divisas, como el ingreso de divisas de la Anses.
Lo curioso está en que el Gobierno pueda afrontar de este modo sin problemas cualquier pago que necesita en dólares, a pocos días de que las provincias debieron informar al mercado la pesificación de algunos títulos que habían sido emitidos en moneda extranjera pero bajo legislación local. Son los dueños de la pelota. Y se dan el lujo de hacer contado con liqui, se quejó ayer un banquero.