El mercado argentino terminó ayer prácticamente sin cambios y aún digiriendo lo que será la intervención K en las operaciones bursátiles. Lo más relevante no sucedió en los precios, que demostraron apatía, sino más bien en el caudal de volumen. El desinterés, o el wait and see, se hizo palpable ayer en las operaciones que se realizaron en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA). Tal como consigna la sociedad de Bolsa Rava, en el segmento de bonos y cupones se alcanzó un monto de tan solo $ 176,7 millones, quedando hasta ahora como el más bajo del mes de octubre. Y por el lado de los papeles privados el panorama resultó aún más desolador, ya que en acciones locales se contabilizaron operaciones por un valor de $ 21,2 millones. Nadie quiere mover el juego. Se escuchan muchas cosas y quizás algunas sean globos de ensayo. Cuando esté presentado el proyecto ahí veremos el alcance de las nuevas medidas. Hasta ese momento, mejor correrse de los activos, resumió un operador local. En términos de precios, el índice Merval terminó con un leve rojo del 0,05% hasta los 2.376,49 puntos. Entre los papeles que terminaron el alza se destacaron Edenor (4,83%), Comercial del Plata (3,02%), Tenaris (1%) y Aluar (0,87%). En contrapisición, las acciones de Siderar (-2,96%), YPF (-1,54%) y Banco Francés (-1,30%), que concluyeron a la baja. En el mercado de títulos públicos, se vieron resultado mixtos: el PRE9 ganó 0,22%, el Boden 15 se apreció 0,10% y el Bonar 13 quedó casi plano. Mientras que los más castigados fueron el Par en pesos (-1,43%), PR13 (-0,60%) y PR12 (-0,32%). El mercado se mueve en un marco expectante debido a varias razones negativas del ámbito doméstico, dijo Francisco Marra, operador de Bull Market Brokers Sociedad de Bolsa, a la agencia Reuters. Ha caído de manera importante el volumen en títulos públicos. Creo que la percepción cambió a partir de la pesificación de los bonos de Chaco, agregó. Se hace difícil hablar cuando es en contra del Gobierno, pero lo que se quiere hacer con el mercado de capitales no ha caído nada bien, dijo un operador bajo condición de anonimato. Un analista bancario sostuvo que ya es complicado invertir en Argentina por los permanentes cambios de reglas, con lo cual un instrumento sin calificación de riesgo sería mucho menos atractivo para los pocos que hoy podrían comprarlo, en relación a la posibilidad de que luego de las modificaciones, haya emisiones sin calificación por parte de una agencia de riesgo. La apatía también se sintió en el ámbito internacional. Wall Street terminó con un ascenso del 0,3% por mejores datos de la macro y balances empresariales. Las solicitudes de seguros de desempleo descendieron y además las órdenes de bienes durables se dispararon más de lo previsto, aunque más tarde las ventas pendientes de viviendas no terminaron de convencer. Mientras que en el Viejo Continente, también con cautela a la espera de alguna novedad con respecto a España, las bolsas terminaron en baja: el CAC 40 perdió un 0,44%, el FTSE-100 apenas progresó 0,27% y el DAX subió un 0,10%. En Madrid, el Ibex 35 perdió un 0,16% y el FTSE MIB de la Bolsa de Milán también cerró en rojo con una pérdidas de 1,13%. |