Por Jeffrey Ball, en Dallas, y Marcus Walker, en Francfort, Alemania - A medida que los precios del petróleo se acercan a US$50 por barril, la diferencia entre la crisis petrolera actual y las anteriores se vuelve cada vez más nítida: la de hoy es menos aguda, pero puede llegar a ser crónica.Hasta hora, el aumento del precio del petróleo de los últimos meses sigue siendo inferior a los grandes saltos del pasado. En dólares de hoy, el precio del barril de crudo llegó a los US$73 en 1981, un 55% más que precio al cual se negocia hoy. Además, en ese entonces, la crisis petrolera generó una fuerte recesión económica. Hoy, a pesar de los signos de desaceleración, la economía sigue creciendo, y junto con ella la demanda del petróleo. Justamente ese crecimiento sostenido de la demanda es lo que preocupa al mercado. A diferencia de los años 70, el problema actual no es que el petróleo haya dejado de llegar al mercado. Por el contrario, los países están produciendo a plena capacidad, pero la economía global está consumiendo todo lo que producen. El temor es que problemas aislados que afecten la producción, como la inestabilidad política de Venezuela o los ataques terroristas en Medio Oriente, podrían impulsar aún más el precio del crudo. "Si el mundo puede volver al equilibrio [entre oferta y demanda], creo que a corto plazo habrá suministros suficientes", dice J. Robinson West, presidente del directorio de PFC Energy, una consultora estadounidense. Pero agrega que "a largo plazo, a menos que se controle la demanda, ésta no es una buena señal para la economía global". Se estima que el mundo está consumiendo un promedio de 81,7 millones de barriles de crudo al día. Esto representa un aumento del 2,5% frente al año anterior, lo que se considera muy alto. La mayor alza de la demanda proviene de China e India. El gobierno chino afirmó ayer que las refinerías del país han aumentado el procesamiento del crudo un 17% en lo que va del año frente al mismo lapso del año anterior, y que las importaciones de crudo han subido casi un 40%. Indian Oil Corp., petrolera estatal india, calcula que las importaciones de crudo suban un 11% durante su año fiscal 2004-2005. En Estados Unidos, el segundo consumidor de petróleo y, por ende, el mercado que establece los precios globales, la demanda en el segundo trimestre creció un 3,5%. No obstante, los inventarios de crudo están un 5% por encima de los niveles del año anterior, y los de gasolina están un 4% más altos que el año pasado. Algunos observadores consideran los niveles de las reservas de EE.UU. como una prueba de que hay petróleo en abundancia para saciar la creciente demanda y de que el precio actual del petróleo es, en gran medida, una burbuja. "No creo que las cifras fundamentales justifiquen el nivel de precios", dice Kyle Cooper, analista de petróleo de Citigroup, en Houston, que cree que los precios se estabilizarán en cerca de US$30. Lo que los ha disparado es que el suministro adicional es muy escaso en un momento en el que surgen problemas en las principales naciones productoras de petróleo. En Irak, donde los insurgentes ayer saquearon las instalaciones de la estatal South Oil Co., la producción es alrededor de la mitad de su potencial a causa del sabotaje de los oleoductos en el sur del país. En Rusia, se está librando una batalla política entre el Kremlin y la petrolera OAO Yukos, que bombea alrededor del 2% del total mundial de la producción de petróleo. Ayer, el crudo se negociaba a un nivel récord en la New York Mercantile Exhange, por novena vez este mes. Los futuros de crudo de referencia en EE.UU. se transaban a US$48,70, un alza de US$1,43 ó 3,03% en el día. Los precios han subido durante seis de las últimas siete jornadas. En las últimas cuatro semanas, el crudo del Nymex ha subido US$8,12, o un 20%. En lo que va del año, el petróleo ha avanzado US$16,18 por barril, o un 50%. Algunos economistas temen lo peor. Stephen Roach, economista de Morgan Stanley, dijo en una nota a sus inversionistas que los precios han trepado un 62% por encima del precio por barril que ha prevalecido desde principios de 2000. Aunque ese aumento es inferior al que se dio tras el embargo de petróleo árabe de 1973, cuando el precio se cuadruplicó, "si los precios del petróleo se mantienen cerca de los niveles actuales, esto cualificaría como un nuevo shock". Predijo que el alza de precios "podría llevar a una recesión en 2005". Pero, hasta ahora, el efecto parece ser menos negativo que en las crisis anteriores. Después del embargo árabe, de acuerdo con CSFB, la economía de EE.UU. pasó de crecer un 4,2% en 1973 a caer un 1,9% en 1974. En la siguiente crisis, el crecimiento descendió del 6,7% en 1978 a un 0% en 1980. Esta vez, el crecimiento ha caído mucho menos: de un 4,5% en el primer trimestre a un 3% en el segundo trimestre. De acuerdo con John Felmy, economista principal del American Petroleum Institute, cerca de un punto porcentual de esa caída trimestral es atribuible al aumento en el precio de los energéticos. "Eso no es suficiente para llevarnos a la recesión", observa. Sin embargo, se cree que la economía de EE.UU. tendría esta vez una mayor capacidad de recuperación porque su dependencia del petróleo es menor. La cantidad de crudo utilizado para producir un dólar de PIB cayó un 55% entre 1973 y 2003, según Felmy. Los sectores intensivos en energía se han vuelto más eficientes y el crecimiento se ha trasladado a sectores menos intensivos en energía, como el de telecomunicaciones. No obstante, las grandes ganancias en eficiencia energética se produjeron antes de mediados de los 80. Desde entonces, los avances en eficiencia se estancaron. Una de las principales razones es el sector transporte, que consume la mayor parte del petróleo. Durante las últimas dos décadas, el consumo de gasolina de los autos y camionetas en EE.UU. ha aumentado. Actualmente, industrias que van desde los fabricantes de autos hasta aerolíneas están tratando de reducir su consumo de energía, pero es un esfuerzo lento y costoso. Europa, en cambio, ha superado a EE.UU. en eficiencia energética, principalmente porque ha aplicado altos impuestos sobre los energéticos. EE.UU. consume un 70% más crudo por unidad del PIB que Alemania o el Reino Unido, de acuerdo con el National Institute for Economic and Social Research, con sede en Londres. Pero Europa también resultará afectada. La OCDE estima que un aumento de US$10 por barril reduce el crecimiento de la eurozona en un 0,2% anual. |