El dólar registró avances frente al euro en la última sesión de la semana, después de que a primera hora estuviera a punto de irse más allá de la cota de 1,24 unidades por euro. En una jornada sin referencias macroeconómicas de relevancia, el billete verde demostró capacidad de reacción tras los últimos datos sobre la economía estadounidense, que no han sido presisamente optimistas. Mientras, la subida de los precios del crudo ha puesto aún más difícil la situación para las economías de la eurozona, que ya arrastraban un diferencial de crecimiento considerable con EE UU y Japón. Las amenazas que supone para el crecimiento la subida del precio del crudo hace que los inversores vean al euro como una divisa poco atractiva.
La sesión puso de manifiesto que los inversores no tienen la intención de dejar que el euro se hunda. Con sus compras impidieron que el billete verde se fuera por encima de 1,24 unidades por euro. Posteriormente, la demanda de dólares centró la atención del mercado, mientras el billete verde recortaba algo más de un 0,5% y se situaba en el entorno de 1,2315.
Los últimos datos macroeconómicos publicados en EE UU habían penalizado al dólar en las últimas sesiones, ante la amenaza de que las cifras comenzaran a poner de manifiesto una desaceleración en el crecimiento de la primera economía mundial. Además, los expertos están divididos sobre la decisión que tomará la Reserva Federal en la reunión que celebrará el próximo septiembre. Para algunos, la cercanía de las elecciones presidenciales y los flojos datos macroeconómicos publicados podrían llevar a la FED a detener la política de subida moderada de los tipos de interés que puso en marcha a finales del mes de junio.
El dólar ha padecido por todas estas incertidumbres, aunque siempre ha corregido su trayectoria cuando se prepara para irse por encima de 1,24 unidades por euro.
Por su parte, el yen sí fue capaz de recortar terreno al dólar. Los inversores se encontraron con un buen dato macroeconómico. La actividad en el sector servicios durante el segundo trimestre experimentó el mayor incremento de los últimos cuatro años. Además, el incremento superó todas las expectativas ya que dobló las previsiones de los expertos. El yen se afianzaba por debajo de las 110 unidades por dólar.