Por MATÍAS BARBERÍA - A pesar de que subió los rendimientos y acortó los plazos de sus letras y notas, ayer el Banco Central no pudo renovar la totalidad de sus vencimientos y debió inyectar $ 1.300 millones al mercado. Los bancos no se conforman con el ritmo con el que la entidad conducida por Mercedes Marcó del Pont convalida una suba de tasas que ayer llevó a la Badlar al 15,5%.
En su licitación semanal de Lebac y Nobac las letras y notas con las que la autoridad monetaria regula la masa de dinero el Banco Central no encontró interés entre las entidades financieras. En las últimas tres licitaciones había conseguido esterilizar dinero, gracias a sucesivas subas de entre 10 y 20 puntos básicos a los retornos que pagan esos vehículos.
Ayer, vencían $ 3.330 millones en Lebac, un monto alto que probablemente conspiró con la capacidad del Central de renovarlo en su totalidad. Adjudicó $ 2.088 millones, un monto insuficiente para cubrir esos vencimientos.
La reticencia de las entidades financieras a aceptar los rendimientos de las Lebac que, a cuentagotas, el Central viene subiendo semana tras semana le pone presión a la tasa Badlar bancos privados (la que se paga por depósitos de más de $ 1 millón). Esa tasa de referencia subió 19 puntos básicos ayer, hasta 15,5% anual.
En especial, en la licitación de ayer los oferentes escaparon a los dos plazos más cortos, las Lebac a 77 y 105 días. Esas letras más cortas se licitan a través de un mecanismo particular. La autoridad monetaria le otorga cupos a los bancos para acceder a ellas, de acuerdo al crecimiento que tuvo cada uno en su masa de depósitos. A su vez, las tasas de rendimiento de esos dos plazos está prefijada por el Central, que ayer las estableció en 12,69% y 13,21%, respectivamente. Son subas en torno a los 10 puntos básicos respecto de la semana pasada, con el agregado de que tienen una duración de una semana menos que sus antecesoras.
Con todo, no significaron un retorno lo suficientemente atractivo para los bancos.
Nadie entra a los papeles más cortos porque los rendimientos son muy bajos, explicaron en la mesa de operaciones de un banco. A pesar de la liquidez que hay en el sistema, los bancos están pagando entre 15% y 15,5% por sus plazos fijos, con lo que se vuelve poco atractivo cobrar 12,5% por una colocación a 80 días, agregaron.
El grueso de las colocaciones de los bancos privados, contaron fuentes del sector, se ubicaron ayer en las letras a 147 y 189 días de plazo, donde el rendimiento anual llegó ayer al 13,82% y al 14,18%, más en línea con sus tasas pasivas.
Los bancos públicos pusieron sus fichas en plazos más largos todavía. Cerca de $ 200 millones a 714 días y a una tasa del 16,9% anual surgieron de sus arcas.
La falta de interés de los bancos en estas emisiones con las que manejan sus excedentes de liquidez es llamativa en un contexto en el que los depósitos crecen con firmeza.
En lo que va de octubre los depósitos crecieron cerca de $ 2.500 millones, más de lo que crecieron los préstamos. Liquidez excedente hay, y más aún si pensás que no tienen muchas más opciones que ir al plazo fijo, comentó un operador.