En 2013, a los bancos les saldrá más barato prestarle dinero al Estado. El Banco Central modificó el régimen de exigencia de capital con el objeto de estimular el financiamiento en pesos al sector público y, en menor medida, el crédito hipotecario, el financiamiento pyme y los préstamos a personas físicas. La modificación que decidió ayer el directorio de la entidad conducida por Mercedes Marcó del Pont y que comenzará a regir el 1´ de enero afecta a los requisitos de encaje que se le exige a los bancos por cada peso prestado, requisitos que varían de acuerdo a quién es el destinatario del crédito. Canto mayor es la exigencia, más costoso se vuelve para los bancos financiar a ciertos clientes porque ese dinero queda inmovilizado sin generar ingreso alguno. Los mayores incentivos serán para los préstamos al sector público no financiero. El nuevo esquema reduce la ponderación de riesgo de los préstamos en pesos al sector público desde el 100% al 0%. Virtualmente elimina el encaje para este tipo de financiamiento, y no sólo para préstamos bancarios sino también para emisiones de deuda en el mercado de capitales, como los fideicomisos con los que el Estado fondea obras de infraestructura. En el caso del financiamiento a personas físicas y pymes, el nuevo ponderador de riesgo será reducido al 75%, mientras que en el caso de los préstamos hipotecarios en pesos sobre la vivienda única se lo baja al 35%. En la normativa actual, el ponderador para esos dos conceptos es del 100% y 50%, respectivamente. El nuevo esquema incluye, también, una reducción gradual de ese ponderador para los préstamos en mora. El único concepto que termina desincentivado con la modificación decidida ayer es el de las participaciones en fideicomisos financieros, que en lugar de ser calculados según su valor nominal pasan a ser estimados según el valor total de su participación. Los detalles de la aplicación de este nuevo esquema no se conocían al cierre de esta edición, porque el Central no había publicado la norma. Banco consultados por El Cronista se mostraron de acuerdo con la decisión del BCRA. Lo interesante de esto es que hayan ido por la lógica de los incentivos, en lugar de obligar a dirigir el crédito como en el caso de la Línea de Financiamiento Productivo, donde nos exigen usar el 5% de nuestros depósitos, dijo un ejecutivo de un banco privado. Después, cada entidad elegirá si ahora que se vuelve más rentable financiar al Estado decide hacerlo, porque no es una obligación sino un estímulo, agregó. En la mesa de operaciones de otra entidad privada, hicieron comentarios similares. No nos afecta, en todo caso habrá que ver si decidimos o no hacer crecer nuestra cartera de préstamos al sector público, pymes o hipotecarios. Creo que, más bien, está orientada a liberar de trabas a los bancos públicos para que le presten al Estado, dijeron. |