El derrumbe de los bonos en dólares bajo ley Nueva York siguió intensificándose tanto en Buenos Aires como en Wall Street. Los inversores del exterior (por el feriado del lunes en la Gran Manzana) replicaron ayer lo ocurrido el viernes pasado cuando el juez Thomas Griesa aceleró los plazos para obtener un fallo definitivo por los holdouts. El nerviosismo del mercado disparó los rendimientos de los títulos argentinos. Uno de los más emblemáticos, el Global 17, ahora está pagando una tasa superior al 18% en dólares. Este sería el costo de endeudamiento que el Gobierno tendría que asumir si quisiera colocar deuda al 2017. El título cayó 6,5% y quedó a precios de u$s 71,4 en Nueva York. En el Mercado Abierto Electrónico (MAE) este bono se derrumbó 8,15%. Desde que la Cámara de Apelaciones de EE.UU. falló en contra del país, el Global derrapa 30%. Que el Global, emitido durante la reapertura del canje de deuda del 2010, tenga un rendimiento del 18% anual en dólares también limita cualquier intento de empresas o provincias para colocar deuda en el exterior. Para peor, el mercado local, que hasta hace poco estaba con un exceso de pesos, ya no lo está tanto desde que YPF funciona como una aspiradora con recurrentes emisiones. Este es el peor de los mundos. Argentina no tiene crédito, por ende nadie con el pasaporte argentino tiene fondeo en el exterior; y localmente YPF se lleva los recursos de los inversores institucionales. Encima la petrolera no pueda endeudarse infinitamente en la plaza local, tiene que salir afuera para conquistar mercados. Y con los precio de los títulos argentinos esta alternativa es imposible en el mediano plazo, decía el ejecutivo de un banco extranjero. Los bonos presentan caídas generalizadas ante la ratificación del Gobierno respecto a que permanecerá firme en su postura de no pagarle a los holdouts favorecidos por el fallo de Griesa, dice Puente. De este modo, aunque Griesa aún no determinó la fórmula de pago, las opciones para Argentina serían: a) seguir pagando los servicios de deuda en Nueva York, con el riesgo de que la justicia embargue parte de esos fondos para destinarlo a los holdouts, b) cambiar la juridicción de pago, para evitar un posible embargo, y girarle los fondos a los bonistas vía cámaras compensadores (como Euroclear). No obstante, en ambos casos, las calificadoras de riesgo podrían determinar un default técnico, ya que se estaría cambiando las condiciones originales de emisión, dice la casa de bolsa. Las bajas en el MAE fueron parejas: el cupón PBI en dólares ley extranjera perdió 4,13%, el Bonar 14 cedió 3,70% y el Boden 15 tropezó 1,32%. Los seguros de default alcanzaron nuevos records desde el 2008. Esta suba de los seguros presiona sobre la curva de bonos en dólares que actualmente esta invertida. El final de esta historia es incierto, ya que depende de las próximas resoluciones que tome la justicia norteamericana, y la estrategia que quiera llevar a cabo el gobierno argentino, señala Allaria Ledesma. |