El billete verde prolongó sus avances frente al euro en la sesión de hoy, en la que llegó a situarse por debajo de la cota de 1,21 unidades y alcanzó sus máximos de las últimas dos semanas respecto a la divisa europea. En un escenario muy similar al de ayer, el dólar hizo valer las optimistas previsiones que maneja el mercado sobre los próximos datos que se conocerán en EE UU, además del respiro que supuso una nueva sesión de retrocesos en el mercado del crudo. Mientras, el euro volvió a ofrecer síntomas de debilidad, después de que se conociera que la economía alemana, la llamada locomotora de la zona euro, creció un 0,5% en el segundo trimestre en relación con el anterior y un 1,5% en términos interanuales. Esto da idea de una evolución aún ralentizada en exceso, si se compara con los casos de EE UU y Japón, por ejemplo.
Además, el dato incluía un descenso de una décima en las cifras del gasto de los consumidores, uno de los principales factores que deberían fortalecerse para que la economía germana comenzara a avanzar con fuerza.
Ante estas circunstancias, el euro perdió terreno frente a un pujante dólar que, a falta de referencias macroeconómicas en EE UU, se agarraba a las previsiones sobre los datos de pedidos de bienes duraderos, que se publicarán mañana, y a la revisión de las cifras del PIB del segundo trimestre, que se conocerán el próximo viernes. En el primero de los casos se espera un aumento del 1% mientras que en el segundo se prevé que se mantengan las cifras del 2,7% que el Departamento de Comercio hizo públicas en su primera estimación, hace un mes aproximadamente.
El recorte de los precios del petróleo, estimulado por el incremento de las exportaciones desde Irak, también han favorecido al dólar, ya que los expertos habían encendido las alarmas sobre las consecuencias que para la recuperación de las principales economías mundiales suponía el incremento de los precios energéticos. EE UU sería una de las más penalizadas por su condición de primer consumidor de crudo en el mundo. El dólar se ha liberado de la presión del oro negro, al menos durante unas sesiones. Cerca del cierre de la sesión en las principales plazas europeas, el dólar se situaba en el entorno de 1,2110 unidades por euro. Mientras, el dólar también recuperó terreno frente al yen, aunque de forma más moderada. La divisa japonesa estaba al borde de situarse por encima de 110 unidades por cada dólar.
La libra esterlina tampoco pudo con el empuje del billete verde y además fue penalizada por los comentarios de algunos expertos, que consideran que el Banco de Inglaterra podría muy pronto poner fin a su política de elevar los tipos de interés en el Reino Unido.