El primer paso del proyecto reside en la unión con el Merval, la Caja de Valores y el Banco de Valores. Luego, con las Bolsas del interior del país, con el Rofex y el Matba.
Como el proyecto de reforma del mercado de capitales habla de unificar las operaciones, la intención es ponerse de acuerdo antes de que lo exijan las autoridades de la Comisión Nacional de Valores (CNV): Ellos dijeron que quieren un mercado único, federalizado e interconectado, así que ya estamos trabajando entre la Bolsa, el Merval, el Banco de Valores y la Caja de Valores para que Buenos Aires esté unido, y luego poder sumar al interior del país para poder hacer un gran holding federal interconectado, tal como pide la nueva ley, advierte un ejecutivo.
La premisa será primero crear valor, para luego lanzarlo a oferta pública, de modo que cualquier ahorrista pueda comprar una acción de este nuevo ente, que podría llamarse mercado de valores o bolsa de valores.
La unión entre el Matba y el Rofex generaría una reducción de costos operativos para ambas instituciones y una facilidad para el cliente, que no tendrá que dar dos garantías si compra en un mercado y vende en otro, sino una sola. A su vez, podrían brindarle servicios de clearing a las Bolsas del interior.
Por lo pronto, la semana pasada ya se creó una comisión asesora para seguir la nueva ley. La forman Allaria Ledesma, Raymond James, SBS, Nápoli, Facimex, Luis Alvarez, TPCG, Claudio Pérès Moore y Alberto Cervante, ex presidente de la Bolsa. Se reunirán todos los martes y reportarán al directorio del Merval. Incluso, dentro de esa comisión se creó una mini comisión integrada por Marcelo Mendéndez, de SBS; Juan Nápoli y Luis Alvarez para actuar de interconexión con los accionistas y recibir sus inquietudes.
El objetivo que persiguen es que la CNV delegue algunas funciones en la Bolsa, como el registro de las cotizantes o el departamento de títulos, por ejemplo; de modo que la institución no pierda su cuota de poder.
Un aspecto central que pedirán a la CNV es tener un período de transición hasta que los autoricen a operar como agentes de bolsa. De lo contrario, apenas salga la ley quedarían automáticamente desautorizados para cumplir sus funciones, y podrían llegar a sufrir juicios de sus clientes habituales, o estarían incumpliendo la norma.
Según se prevé, la CNV pedirá requisitos de acuerdo a las patentes que uno quiera sumar: a un agente de negociación que quiera liquidar se le pedirá que tenga cierta tecnología. Si quiere colocar un papel, un fideicomiso, una letra o una obligación negociable se le exigirá un determinado nivel de know how.
Otra de las preocupaciones latentes en el mercado es sobre el regulador: Debería ser independiente, como es en el caso del Banco Central. O sea: propuesto por el gobierno pero avalado por el Congreso, con un mandato diferente al del gobierno de turno. Cuando se produzca un conflicto entre un bono y un minorista, ¿de qué lado estará el controlador? En este contexto, ¿qué fondo de inversión vendrá a poner plata en este mercado?, se pregunta un directivo.