Por MARIANO GORODISCH - Si comprás cuando algo sube, la ganancia será muy acotada. En cambio, a río revuelto, ganancia de pescadores. Eso sí: al tirarte en un río revuelto, podés enganchar la línea e ir muy para atrás. Pero el momento de comprar barato es cuando más riesgo latente tenés”, advierte Santiago Llull, mandatario de Futuro Bursátil. El hecho de que el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, haya salido a hablar la semana pasada ayudó a calmar las aguas, apunta. Y aclara que el mercado cayó por su propio impulso y su propia negativa. Hay mucho temor porque la tasa de caución promedio es de casi 15% a 7 días, y una persona apalancada debe reponer los márgenes de garantía: “No se deshaga del cupón, pero sí del leverage”. La sugerencia de Llull reside en vender la cantidad necesaria sin deuda y esperar a la revisión del fallo de Griesa. Jackie Maubré, CEO en Cohen Sociedad Gerente de FCI, apuesta por los bonos en moneda local, que se encuentran exentos del efecto Griesa: “Con aquellos de ley internacional hay todo un debate acerca de lo que puede llegar a pasar, aunque se puede decir que están baratos porque la Argentina tiene toda la capacidad para poder honrar esa deuda, con lo cual es más una oportunidad de compra que de riesgo real”. De todos modos, para imaginarse un escenario de upside, el ahorrista debe sentirse cómodo con esa postura. El inversor internacional, sentado en el exterior, no se siente tan cómodo, y se ve obligado a vender su cartera a precios tan bajos por su política de inversión. No tienen otra alternativa, ya que sus manuales les ponen determinados límites. Para Maubré, el problema no es de capacidad de pago, sino mucho más técnico. Por otra parte, este escenario no toma de sorpresa al inversor institucional, ya que es un tema que viene desde hace tiempo transitando en el mercado. Los que no quieren afrontar estos riesgos ya se fueron hace rato hacia otros horizontes más conservadores y estables, con potenciales ganancias más reducidas. Desde ya, la ley de los mercados es que cuando alguien vende del otro lado hay un compradort. Los high yields son los que están aprovechando estos precios bajos. Se trata de fondos internacionales especializados en alta volatilidad y mucho riesgo, que invierten en deuda corporativa de gran rendimiento a nivel global. ¿Quiénes fueron los otros vendedores? El inversor que ya tuvo su ganancia y prefiere salir para ver la película desde afuera. Y muchos activan los stop loss al haber una caída tan estrepitosa, entonces salen. “No es cuestión de tirarse a la pileta, pero apostaría a los bonos de legislación local, como el cupón en dólares, el 2017 y el 2015, ya que tienen una tasa interna de retorno altísima, el año que viene el vencimiento de deuda será menor, y en el 2014 no hay, con lo cual el horizonte se muestra mucho más despejado. Por otra parte, la cosecha de soja será superior a la de este año, por lo cual la Argentina no es Grecia”, sostiene, Rubén Pasquali, analista de mercados de Mayoral Bursátil. A su juicio, siempre los movimientos se exageran. Y si se llega a arreglar el conflicto, los precios de los bonos hoy son irrisorios. |