| | Por: Luis Beldi - La Argentina está en alerta naranja. Por lo menos, así lo dicen los mercados. Ningún indicador sobre la deuda tuvo algún signo alentador. Desaparecieron hasta los especuladores.
El riesgo-país que mide JP Morgan subió un 2,89% a 1.309 puntos. El lunes cuando, fue feriado en la Argentina, el riesgo había crecido casi un 12%. En dos días aumentó casi un 15%. El cupón PBI en dólares que paga renta el 15 de diciembre es el más afectado porque todos lo ven como la primera víctima del fallo del Juez Thomas Griesa. El derivado cayó un 6,38% y en la última semana perdió un 21% de su valor. Los bonos del canje de la deuda de largo plazo con legislación Nueva York perdieron casi un 2% y en la semana bajaron un 11%. Estos títulos integran el menú que utiliza JP Morgan para calcular el riesgo-país.
Llamó la atención que ante la fuerte baja del cupón PBI (cerró en los mínimos del día) no aparecieran especuladores. El anuncio del ministro de Economía de que se reabrirá el canje los tentó como para comprar este cupón.
Los títulos medianos en dólares que tienen legislación argentina, si bien bajaron, tuvieron un retroceso ínfimo porque no corren riesgos de no ser pagados, ya que los tenedores pueden cobrar en dólares en la plaza local sin pasar por Nueva York. Por eso, tanto el Boden 2015 como el Bonar X que vence en 2017 perdieron apenas un 0,35%. Esto no quiere decir que no se verán afectados si la Argentina entra en default, algo que podría haberse evitado contestando las requisitorias anteriores del juez. En haber llegado a esta situación hay un enorme porcentaje de responsabilidad del Gobierno.
El Global 2017, que tiene legislación Nueva York y paga un cupón del 4,375% el viernes, perdió un 0,9%. Este título no está alcanzado por el fallo de Griesa. Su pago tal vez cambie el humor del mercado.
La impericia ha colocado a la Argentina al borde del default y ha complicado, además de al Gobierno, a empresas y bancos.
En el mercado cambiario hubo menos nervios de lo esperado. Con un regular monto de negocios por u$s 126 millones, el dólar cerró a $ 4,824 y el Banco Central debió vender u$s 20 millones para mantener la divisa en calma.
La venta de dólares redujo las reservas en u$s 13 millones, a u$s 45.253 millones.
En las casas de cambio el dólar subió un centavo, a $ 4,84, mientras en el marginal, el «blue» perdió un centavo y terminó a $ 6,45. Sin embargo, en un momento de la rueda amagó dispararse, al subir a $ 6,48. Producto de la baja de los bonos, el precio del «dólar contado con liquidación» cayó 5 centavos, a $ 7,22. Como se sabe, el precio del llamado «dólar fuga» se forma con la triangulación de pesos, bonos en dólares y billetes norteamericanos. |
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