El ministro de Economía, Hernán Lorenzino, afirmó ayer que una posible reapertura del canje de la deuda no se dará hasta tanto no se expida la Cámara de Apelaciones de Nueva York sobre la demanda de los holdouts contra la Argentina. Estamos esperando la decisión de la Cámara (de Apelaciones). Hasta tanto no haya decisión al respecto, no tendremos nada que agregar a lo que hemos dicho en estos últimos días, sostuvo Lorenzino, en una conferencia de prensa en el Palacio de Hacienda.
Por su parte, la presidenta, Cristina Fernández, enfatizó que la Argentina tiene buena voluntad y hará honor a los compromisos de pago de deuda pública durante su disertación en el Congreso Anual de la Unión Industrial Argentina (UIA). La mandataria consideró que a la Argentina la quieren castigar porque constituimos el contramodelo de un mundo donde el capital financiero y sus derivados se han convertido en amos y señores.
Lorenzino ayer en una entrevista radial había dejado entrever la posibilidad de que la Argentina pudiera suspender la ley cerrojo en caso de que la Cámara de Apelaciones considere la posibilidad de un acuerdo con los holdouts en similares condiciones a las del canje 2010. El ministro señaló que una propuesta similar al canje de 2010 iría en línea con los antecedentes jurídicos de nuestro país y sería pasible de ser debatido en el Congreso. En consecuencia, la posición que expresó el ministro revela que el país no actuará hasta tanto tenga una señal favorable de la Corte de Apelaciones de Nueva York.
En tanto, con la medida de no innovar que ayer dictó la Corte de Apelaciones la Argentina gana tiempo y esto podría permitirle rearmar su estrategia judicial. Por lo pronto, permite realizar el pago del 15 de diciembre del cupón PBI por u$s 3.300 millones sin correr riesgos de embargos ni de entrar en default.