Por MARIANO GORODISCH - Aprobada la nueva ley que regirá de ahora en más la vida bursátil local, la fusión de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y el Mercado de Valores marcará sólo el principio de una serie de movimientos que promueve el Gobierno a través de la Comisión Nacional de Valores. El objetivo no sólo reside en crear un mercado único, donde además de la Bolsa de Comercio y el Merval también figuren todas las bolsas provinciales, sino en conseguir asimismo la participación estelar de actores como el Rofex, el Matba, la Bolsa de Cereales y el MAE, quienes serían hasta el momento los más reticentes a sumarse a este gran mercado federal. La premisa de la que parte la CNV es que exista una plataforma en común para poder cursar órdenes de compra y de venta del mismo producto, con gente idónea y acreditada para hacerlo, de modo que un operador Matba, por ejemplo, pueda operar Rofex y a la inversa. La principal ventaja de contar con un sistema unificado sería la agilidad: un sólo vistazo a la pantalla permitiría ver absolutamente todo y en tiempo real. A su vez, la liquidez genera liquidez, con lo cual sería un factor esencial para potenciar el mercado de capitales nacional, ya que todos los productos serían intercambiables e interrelacionables: commodities contra las tasas, tasas contra el dólar o contra la soja, y así sucesivamente. Luis Herrera, presidente de Rofex, hace hincapié en que se tiende a confundir un mercado único con la integración de los mercados en una plataforma: La integración es positiva, favorable y potenciaría el mercado, sin necesidad de discusiones económicas que traben las cosas. A su criterio, dada las diferencias relativas de tamaño de los diferentes participantes, en esta coyuntura es complicado constituir un holding y ponerse de acuerdo respecto al nivel de participación de cada uno, de modo que refleje no sólo la capacidad patrimonial, sino también el potencial que abre la ley cuando intenta generar un mercado federal, con el aprovechamiento de las economías regionales al mercado de capitales. Así, cada mercado especializado en un tema o región tiene un potencial mayor que antes. Plasmar eso en una fórmula resultaría por demás complejo, reconoce Herrera. Para hacer las cosas rápido y efectivas, lo ideal para el presidente de Rofex es buscar un mecanismo de integración de los mercados en una plataforma en común, además de realizar algún mecanismo de clearing de análisis de cupos y de créditos entre los distintos mercados para que la plataforma permita colocar una orden que pueda ser tomada por otro. De ahí la necesidad de un acuerdo de clearing para poder materializar las liquidaciones de las operaciones que se cierran en la plataforma. Además, habria que analizar de qué manera un agente de un mercado garantiza una operación de un agente de otro mercado. Como las mayorías de las actuales plataformas de los distintos mercados tienen el mismo sistema Fix, un mercado podría engancharse al otro y empezar a interactuar, al efectivizar órdenes de compra y de venta. Por lo tanto, no se necesitará otra plataforma para poder negociar. De todos modos, no sé si es apropiado hablar de fusión, sino mejor de integración, donde cada uno ponga sus condiciones particulares, su idiocincracia y, en especial, su patrimonio, advierte uno de los principales directivos de uno de los mercados, que cambia el anonimato por sus sinceras palabras. Hoy prácticamente todos los mercados tienen el mismo discurso: Por ahora, hablamos con todos, pero estamos esperando ansiosos la ley y la reglamentación para ver cómo quedamos. En la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, en tanto, no pierden las esperanzas de seguir en pie, aunque con mucho menos poder: Como la Comisión Nacional de Valores delegó en nosotros el tribunal arbitral y la confección de los boletines informativos, ya tenemos dos tareas para seguir subsistiendo, así que alguna estructura vamos a necesitar, se atajan. |