El temor a que los balances quedaran desdibujados por los efectos del fallo en Estados Unidos había sido demasiado grande. Pero ahora que los vientos cambiaron de dirección, y parecen más favorables a la Argentina, el alivio ya se siente en los precios: en sólo una semana, los bancos ya lograron avanzaron hasta 15% y salir del largo letargo en el que habían quedado tras la resolución a favor de los holdouts y la consecuente caída de los bonos locales. La decisión inicial del juez Thomas Griesa había llegado a arrastrar hasta un 35% la cotización de los títulos públicos que forman parte de la cartera de las entidades financieras. Y se sumó al fuerte impacto que ya venía provocando la pesificación de la provincia Chaco sobre su deuda en dólares. Los dos efectos, sumados, significaron para los bancos una desvalorización de $ 1.200 millones de los bonos que tenían en cartera, en un período menor a los dos meses. En ese contexto, las acciones bancarias quedaron atrapadas, durante casi todo noviembre, entre el desprecio generalizado del mercado por el revés judicial sobre la Argentina y la mayor demanda de los inversores sobre estos mismos papeles para realizar con ellos la clásica operación de contado con liqui (de ahí que las caídas no hayan sido tan duras). Tras el fallo de la Corte de Apelaciones del 28 de noviembre, los papeles bancarios iniciaron su rebote y no detuvieron, al menos hasta hoy, su escalada. El BBVA Francés lideró las subas, con un avance del 15% durante esta semana; y fue acompañado de cerca por Macro y Galicia, que recuperaron 13,9% y 12,65% respectivamente. Detrás quedó el Hipotecario, que avanzó 6,2% y el Santander, con una suba del 3,9%. En el mercado ven fundamentos sólidos detrás de la suba, que alcanzan incluso para entusiasmar con la continuidad del avance. Dado que seguramente los bancos continúen manteniendo muy buenos niveles de ingresos durante todo el año próximo, estimamos una expansión de su patrimonio neto para los próximos trimestres a tasas similares a las observadas durante el último año, pronosticó la consultora Delphos Investment. Sus analistas consideran, además, que los bancos tienen necesidad de capitalizarse lo más rápido posible para poder alcanzar las exigencias de capitales mínimos que les impuso el BCRA a principios de año y que hoy les impide repartir dividendos. Hoy, Galicia, Macro y Francés tienen excesos de capital menores al 55%, cuando el mínimo necesario para poder girar dividendos es actualmente del 75%. Los precios objetivo para fines de 2013 y comienzos de 2014 a los que llegaríamos serían de $ 5 para Galicia (lo que supone una suba del 40%), de $ 12,9 para Macro (27%) y de $ 12,6 para BBVA (36%), dicen. El entusiasmo sobre los papeles bancarios se sostiene, además, sobre la presunción de que la recuperación de los bonos no parece haberse agotado: Más allá de la importante ronda de tightening que han experimentado los títulos públicos en dólares en las últimas ruedas, sus rendimientos promedio del 14% todavía resultan muy exagerados, comentó Gustavo Ber. |