El esfuerzo de Brasil por frenar el ingreso de capitales, y evitar así una apreciación del tipo de cambio que pusiera en riesgo su industria, terminó por reducir enormemente la capacidad del país vecino de incrementar las reservas de su banco central. Este año, producto de las medidas que aplicó el gobierno de Dilma Rousseff para trabar el flujo de divisas, el aumento de las reservas fue de apenas 6,7%, mientras que el año anterior había sido de un 36,4%. Así lo reveló en un informe el economista Ramiro Castiñeira, de la consultora Econométrica: Desde que Brasil dio señales de desandar el camino a la apreciación, los capitales redujeron a la mitad su ritmo de ingreso a Brasil: en 2012 la entrada de divisas a la economía es de 2,2% del PBI (casi de igual proporción al déficit en cuenta corriente del Balance de pagos), lo que no permite al Banco Central acumular grandes cantidades de reservas internacionales como en el pasado, dijo el analista. Y recordó que, desde la llegada del nuevo gobierno, se intentó desandar el camino que llevó a la apreciación del real mediante una baja en las tasas de interés nuevamente a un dígito (actualmente se ubican en el 7,25% anual) y un impuesto a la entrada de capitales especulativos con una tasa del 6%. Con todo, Brasil sigue ubicándose entre las economías latinoamericanas que mayor cantidad de reservas acumuló en estos años, producto de un fuerte ingreso de capitales que favoreció a la región, con apenas unas pocas excepciones. Desde 2007 hasta octubre de 2012, los países de América latina casi duplicaron sus reservas internacionales netas, desde los u$s 380.000 millones a los u$s 726.169 millones. Chile quedó a la cabeza de esta acumulación, con un alza del 130%, que lo llevó a tener u$s 38.943 millones; y fue seguido por Brasil, que pasó de u$s 180.334 millones en 2007 a u$s 377.753 millones en 2012. La expansión brasileña, que fue en estos cinco años de 109,47%, empezó a frenarse en los últimos meses: Menor crecimiento económico, menores tasas de interés e impuestos al ingreso de capitales, lograron frenar el frenesí de entrada de capitales a la economía brasileña, completó Econométrica. Así y todo, el nuevo contexto de precios relativos y estímulos al consumo vía políticas fiscales y monetarias expansivas permitieron recuperar a la industria paulista de la recesión, luego de año y medio en terreno recesivo. De hecho, en octubre pasado, por primera vez la industria manufacturera brasileña reflejó un incremento interanual positivo del 2,2%. |