La inflación de Brasil cederá en 2013 y se moverá hacia el centro del rango meta del Gobierno, aún cuando la economía gane fuerza, señaló el presidente del banco central brasileño, Alexandre Tombini, reforzando las expectativas de estabilidad en las tasas de interés y llevando tranquilidad a los inversores de caras al próximo año. Tombini bosquejó cinco motivos por los que anticipa que la inflación se desacelerará el año próximo, incluyendo un panorama de tipo de cambio más estable y un menor incremento en el sueldo mínimo, en declaraciones frente a una audiencia ante el Congreso, en Brasilia. El panorama del banco central contrasta con el de la mayoría de los economistas, que anticipan una inflación alta este año y el próximo, mientras el Gobierno aumenta los estímulos para sacar a la economía brasileña de un declive de casi dos años. El crecimiento se recuperará, aunque a una velocidad más baja que la que se esperaba, en un ambiente de inflación controlada, afirmó el presidente del Central brasileño. Por ahora la mejor estrategia del banco central es mantener estables las tasas de interés durante un período prolongado, agregó. El Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff ha ofrecido numerosas exenciones tributarias e incentivos de crédito para reactivar a la que solía ser una de las economías más dinámicas del mundo antes de su actual letargo. Además, el banco central recortó las tasas de interés de referencia en 10 ocasiones consecutivas hasta el actual mínimo histórico de un 7,25%. IntervenciónTombini insinuó además que el banco central realizará intervenciones para mantener a la moneda brasileña, el real, cerca de los niveles actuales en torno a 2,0776 unidades por divisa estadounidense. El tipo de cambio está más depreciado de lo que solía estar, pero lo importante no es la tasa nominal sino la tasa real, lo que hace una diferencia en la competitividad, explicó Tombini. Es importante que cualquier movimiento se haga con la inflación bajo control, agregó el funcionario. Si nuestro objetivo fuese desvalorizar nominalmente el tipo de cambio y eso redundara en más inflación, lo que se gana con la caída del real se pierde en inflación y no se gana competitividad, explicó. El real ha perdido cerca de un 10% en el año hasta la actualidad.Pero cuando el real registró una fuerte depreciación luego de los débiles datos económicos divulgados en las últimas semanas, el banco central intervino para detener su declive. |