El viernes se cerrará una etapa para varios inversores en activos locales. No sólo el Gobierno habrá acreditado el pago del cupón atado al PBI (en rigor lo hará hoy), sino que con la perspectiva hacia adelante, habrá terminado una de las apuestas de moda en el mercado local. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner confirmó ayer que este viernes Argentina pagará el cupón atado al PBI por u$s 3.500 millones, luego de haber logrado frenar la embestida de los fondos buitre ante la Corte de Apelaciones de Nueva York, que buscaron incerceptar esos recursos valiéndose de un fallo del juez Thomas Griesa que quedó en suspenso hasta la definición el juicio. Se trata del mayor vencimiento del año y, en el acumulado, desde que comenzó a pagarse tras la reestructuración de deuda la suma da un total de casi u$s 10.000 millones. Cristina ratificó que el viernes vamos a pagar más de 3.500 millones de dólares del cupón de crecimiento del PBI. Son pagos vinculados con los bonos de la deuda reestructurada en 2005 y 2010, precisó la jefa de Estado durante el acto en el que inauguró la planta del laboratorio Sinergium Biotech para la producción de vacunas en Garín y una fábrica de electrodomésticos en Campana. El instrumento, ideado para el canje del 2005, dejará de pagar hasta por lo menos el 2014. Sucede que el vencimiento que abonará el Gobierno el viernes será el último hasta una fecha indefinida. Me hice cargo, me arremangué y me sigo arremangando para juntar la plata todos los días para pagar la deuda, aseguró ayer Cristina Fernández de Kirchner. La economía no creció este año más de 3,26% para que en 2013 gatille un pago aunque sea simbólico del warrant. Se duda, también, que pasará el año próximo en términos de crecimiento y por ende si habrá nuevo pago recién a fines de 2014. Demasiados supuestos. Lo concreto es que desde el 2006 hasta el pago que se efectuará el lunes, el Gobierno habrá desembolsado casi u$s 10.000 millones. Ese generoso gesto equivale a, por ejemplo, la deuda que tiene el país con el Club de París. De ahí que se cree en el mercado que el Gobierno no tendrá hacia adelante incentivos para retocar la tasa de crecimiento, con el consiguiente efecto en la arcas públicas. Tampoco de vislumbra que el interés de los inversores vuelva a ser el mismo. Excepto en 2009 cuando no se pago el cupón por el bajón del 2008, el resto de los años el instrumento fue de lo más redituable del mercado. De hecho, hasta el corte de cupón de ayer, los warrants trepaban 36% en el año. Es dificíl que los inversores vuelvan a ver con el mismo atractivo a un instrumento que ahora sabés que no volverá a pagar hasta por lo menos 2014. En este país es demasiado tiempo. Además, la apuesta con los cupones no era sólo la apreciación del capital sino el pago anual, explicaban desde una tradicional sociedad de bolsa porteña. |