El dólar volvió a remontar posiciones frente al euro, al aprovechar las positivas cifras macroeconómicas que se publicaron hoy en EE UU, sobre todo el índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan, que se situó por encima de lo previsto. La moderación de los precios del crudo también favoreció al billete verde. Antes de conocerse la cifra de confianza del consumidor se publicó el dato revisado del PIB del segundo trimestre. El Departamento de Comercio revisó a la baja en dos décimas la estimación inicial, con lo que el incremento del PIB del segundo trimestre en EE UU quedó en el 2,8%. Sin embargo, el consenso de los analistas había previsto que la cifra se corrigiera hasta el 2,7%. Aún así, el dólar apenas reaccionó ante la publicación de estas cifras.
Mejor le sentó al billete verde la publicación del índice de confianza del consumidor elaborado por la Universidad de Michigan, que se fue por encima de los 95 puntos, cuando las previsiones apuntaban a que se quedaría en 93,9. Los inversores también esperaban las palabras del presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, en la conferencia que ofreció en la sede de la FED de Kansas City. Sus palabras influeron de forma positiva en el dólar, ya que aseguró que la economía de EE UU está bien preparada para asumir el envejecimiento progresivo de la población, aunque urgió a los responsables económicos a tomar medidas para asegurar los sistemas de prestaciones sociales.
De este modo, el dólar, que partía ligeramente por encima de 1,21 unidades por euro, recortó en torno al medio punto porcentual frente a la divisa europea para situarse, cerca del cierre de la sesión de las principales plazas del Viejo Continente en 1,2045.
Mientras, el yen también prosiguió con los avances que inició ayer frente al dólar y al euro. Las previsiones de que la inversión extranjera se incremente en el mercado japonés continúa sirviendo de estímulo a la divisa nipona, que también reacciona de forma positiva a la moderación de los precios del petróleo. Japón es uno de los principales importadores de crudo y, por lo tanto, uno de los más penalizados por la subida de los precios.
La libra esterlina sigue perdiendo posiciones mientras se acentúan los comentarios que apuntan a que el Banco de Inglaterra podría abandonar la política de subidas de tipos de interés que ha llevado a cabo desde el pasado mes de diciembre, una vez que la inflación en Reino Unido parece bajo control.