El viernes pasado se depositó el pago de la renta anual de los cupones atados al PBI correspondientes al crecimiento del producto durante el año 2011. Entre pesos, dólares, euros y yenes, fueron u$s 3.502 millones los que pasaron de manos del Tesoro a los tenedores de esos warrants que, ahora, buscarán cuál es la mejor inversión para conservar o acrecentar el valor de ese dinero. Los especialistas estiman que, de acuerdo a la moneda en que cobraron, los inversores se volcarán en distintas direcciones: el que cobró dólares invertirá en dólares, y el que cobró en pesos, en dólar-linked. Entre los que cobraron en pesos, la decisión va mucho en el perfil de riesgo de cada inversor, analizó Leonardo Chialva, de Delphos Investment. Los títulos dólar-linked de empresas y provincias ofrecen un rendimiento interesante más un aceptable resguardo de valor frente a la inflación; ahora, el que tenga más apetito de riesgo puede ir por renta variable local, el 2013 no puede ser peor que este año y hay empresas con mucha posibilidad de upside, añadió. En lo que respecta al uso de la renta en dólares, coinciden los analistas consultados, hay mejores posibilidades de ganancia y la necesidad de cuidar el billete verde en tiempos de restricciones cambiarias. Aún apuntando a un bajo riesgo, el Boden 2013 ofrece un rendimiento del 10% con menos de 12 meses de espera, lo explicó Gustavo Ber, titular del estudio homónimo. Pero aún se puede ir por mejor rendimiento con un Boden 2015 o un Global 2017 el más castigado por la pulseada con los holdouts que, con la caída de rendimiento de los bonos venezolanos, se están transformando en las estrellas del rendimiento de dos dígitos, cerca del 13%, concluyó. |