Por VERONICA DALTO - Los bancos deberán prestarles a las pymes y grandes empresas en el primer semestre de 2013 el equivalente al 5% de sus depósitos privados a noviembre pasado, anunció anteayer el Gobierno. Es decir, otros $ 17.008 millones que se suman a la meta que debieron cumplir este año, también de un 5% de las colocaciones por unos $ 15.000 millones, a tasa subsidiada. Aunque el objetivo de las autoridades sea incrementar el crédito productivo a bajo precio, el efecto podría ser el contrario en el otro pilar del modelo: el crédito al consumo. Lo que vemos es que en 2013 los bancos privados van a tener un problema para financiar el consumo por el programa de préstamos dirigidos, dijo el economista Nicolás Dujovne a El Cronista. Según estimó el experto, en los bancos privados caerá la posibilidad de generar nuevos préstamos no dirigidos por el gobierno en 2013, ya que no estarán dispuestos a reducir su ratio de liquidez respecto de los niveles registrados este año. Los privados están con una liquidez amplia del 35%, y menos de eso no quieren tener. Este año disminuyeron la liquidez para compensar los préstamos dirigidos. En 2013, como no pueden bajar más la liquidez, van a tener que ser restrictivos con las líneas libres, agregó. La consecuencia es que quedan menos pesos disponibles para prestar para el consumo, que será escaso y más caro, explicó. La consecuencia para el año que viene será que la distancia entre la demanda de préstamos (unos $ 50.000 millones, a partir de un nivel equivalente de préstamos libres en relación del PBI registrado este año) y los fondos prestables disponibles (unos $ 29.000 millones de liquidez prestable libre) será resuelta con una combinación de suba de tasas de interés activas, que desaliente la toma de préstamos, y pasivas, para alentar las colocaciones de depósitos a plazo, dada una suba constante en la base monetaria, indica el último informe de la consultora que dirige el economista. El informe estima que la tasa Badlar promedio a diciembre de 2013 ascenderá a 20%, 4,5 puntos más sobre el cierre de este año. Esta tendencia reforzará la dificultad del consumo en mostrar señales positivas en 2013, indica el informe. La masa salarial estará estancada por el efecto que sobre el empleo y los salarios reales genera la apreciación real del tipo de cambio. Y el stock de crédito para el consumo estará atrapado por la combinación de la mencionada suba de tasas y la menor liquidez de la que dispondrán los bancos privados junto a un aumento en la incobrabilidad en esas financiaciones que ya se empieza a sentir en los segmentos más bajos de la distribución del ingreso. Es que desde la imposición del cepo cambiario, la tasa de interés que remuneran los depósitos perdió como parámetro las expectativas de devaluación del peso y hoy sólo se explica por la evolución de la liquidez bancaria. Según datos de Dujovne, la liquidez amplia de los bancos se redujo de 41 a 35% entre abril y julio, y se mantuvo en esos niveles desde entonces. Siendo ese 35% el nivel deseado de liquidez de las entidades, el crédito crece desde entonces al mismo ritmo que la capacidad prestable de los bancos, explica, y la tasa pasiva sube hasta equilibrar la capacidad prestable generada por los depósitos con la demanda de préstamos. Por lo pronto, se cierra otro año de crédito abundante. Unos $ 78.358 millones fueron préstamos para el sector privado libremente generados por los bancos este año, según datos de Dujovne. Y otros $ 6.259 millones, para el sector público. En tanto, la presidente Cristina Fernández de Kirchner anunció anteayer que al 17 de diciembre los bancos ya prestaron $ 14.830 millones a las empresas, el 91% de la meta que había impuesto la comunicación A 5319 del BCRA, en base a los depósitos registrados en junio pasado. El gobierno estima que a fines de diciembre sobrepasará la línea, que se otorgó a un plazo no inferior a los tres años y con una tasa de interés en pesos del 15% anual, inferior al costo de fondeo de un banco. Con el anuncio para 2013, el gobierno comprometió el 10% de los ahorros totales que tiene el sistema, unos 32.000 millones de pesos. |