El Gobierno trabajar contrareloj para presentar a última hora de mañana ante la Cámara de Apelaciones de Nueva York un extenso escrito que marcará formalmente el inicio del nuevo cronograma de exposición de argumentos que determinó la Corte y que concluirá a fines de febrero con una exposición oral de todas las partes involucradas (Gobierno, fondos buitres y terceros afectados). Entre lo más trascendente que contendrá el documento está la ratificación por parte del Ministerio de Economía de que si el caso se encamina hacia canales que consideran razonables el Gobierno estaría dispuesto a contemplar la suspensión temporal de la denominada ley cerrojo (que impide reabrir el canje de deuda) para posteriormente darle una nueva posibilidad a los acreedores de cambiar los bonos en default por títulos nuevos que se están abonando en tiempo y forma.
En rigor, el Palacio de Hacienda que conduce Hernán Lorenzino ya había adelantado esta posibilidad semanas atrás en un presentación que hizo a la propia Cámara. Siempre fue una carta que el Gobierno se guardó bajo la manga.
Pero el eje del escrito estará puesto en los riesgos potenciales que implicaría para el sistema de pagos de Nueva York que la Corte de Apelaciones ratifique tal como está el fallo del juez de primera instancia, Thomas Griesa, avalando la teoría del Pari Passu. Es decir, que reciban el mismo pago aquellos que ingresaron a los canjes de deuda de 2005 y 2010, como así también quienes no lo hicieron, como los fondos buitre, y en efectivo.
Riesgo
Esta teoría argumentan en la defensa de la Argentina supone un serio riesgo para las futuras reestructuraciones o canjes que intenten realizar otros países o compañías en Nueva York. Concretamente, se preguntan qué incentivos tendrán los acreedores para ingresar a futuras restructuraciones, sobre todo si saben que aunque inicialmente lo hagan igual podrán recibir los pagos luego.
En este contexto es que el Gobierno recibió en las últimas semanas el apoyo de diversos organismos e instituciones. Entre ellos, la Reserva Federal de Nueva York y bonistas aliados, que realizaron diversas presentaciones (amicus curie) ante la Cámara de Apelaciones. Cabe recordar que, de todas formas, la Cámara ya falló a favor de los fondos buitre que iniciaron la demanda (en este caso NML de Elliot, propiedad de Paul Singer), pero está recabando información para definir cómo implementar el fallo en primera instancia de Griesa.
Tras la presentación que realizará la Argentina el viernes, en sucesivas semanas deberán hacer lo propio los demandantes, y terceras partes involucradas. El 25 de enero será el turno los fondos buitre, el 1 de febrero habrá una respuesta de la Argentina y el 27 ambas partes harán sus ponencias en forma oral, tras lo cual la Cámara dará su dictamen final.
Ayer la Cámara de Apelaciones de Nueva York aceptó la presentación de Puente Hermanos a favor de la Argentina invocando el Amicus Curiae (ver F&M pág. 4).
Es probable que esta presentación no sea la única. En las próximas horas habría más. Al mismo tiempo, Lorenzino prepara una confererencia de prensa en el Ministerio de Economía prevista para mañana al mediodía para explicar los detalles del escrito y la estrategia argentina ante la Justicia de Estados Unidos.