La presión del gobierno sobre las empresas para limitar la distribución de dividendos y, sobre todo, girarlos al exterior fue efectiva en el año que termina: durante 2012, las firmas que cotizan en la Bolsa de Buenos Aires distribuyeron un 63% menos de utilidades en efectivo respecto del año anterior. Y un 35% menos en acciones.
Según datos recopilados por el Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC), las sociedades cotizantes distribuyeron en lo que va del año un total de $ 38.722 millones, o unos u$s 8.692 millones al convertirlos por el tipo de cambio oficial.
En tanto, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires informa que doce firmas distribuyeron $ 5.885,96 millones en acciones, unos 1.321 millones de dólares.
Esta reducción de los dividendos en efectivo se debió tanto a un menor pago por parte de las empresas domésticas como de las extranjeras, dice el último informe del IAMC.
Las firmas locales distribuyeron 78,5% menos de utilidades que en 2011 un año donde registraron un récord histórico en el reparto de ganancias, al terminar repartiendo 2.917 millones de pesos.
El resultado es que los dividendos pagados por las empresas domésticas este año representaron el valor más bajo en pesos desde el año 2002. Y la cantidad de firmas que se animaron se redujo a 40 desde las 49 que tomaron esa decisión el año pasado.
En el caso de las empresas extranjeras, el monto de los dividendos en efectivo de 2012 cayó 61% respecto del de 2011, hasta 35.805 millones de pesos.
Pero cuatro de las seis firmas cuyas acciones cotizan en la bolsa local desembolsaron fondos para sus accionistas. Las que no lo hicieron fueron Andes Energía y Banco Santander, aunque este último llevó adelante un programa de emisión de acciones con opción de pago en efectivo por el cupón de suscripción, que podría asimilarse a un dividendo en efectivo, indica el informe del IAMC.
Los dividendos pagados en efectivo se abonaron en pesos en territorio nacional, ya que con el fin de evitar la salida de divisas de la economía, desde octubre de 2011 el Banco Central (BCRA) no entrega dólares para pagar utilidades en el exterior. Así, la información bursátil se complementa con la que ofrece el Central, que registró que sólo se envió u$s 91 millones al exterior al tercer trimestre de 2012 frente a los u$s 4.495 que se giró el año pasado.
Además de las presiones informales sobre las empresas de diferentes sectores para frenar el pago de utilidades, el gobierno se valió de algunas normas para moldear el comportamiento empresario a su gusto. Desde principios de año, el BCRA endureció los requisitos de capital que deben cumplir los bancos extranjeros para enviar utilidades a las casas matrices. Y la ANSeS, a través de su participación en los directorios de las empresas por las acciones que tiene en cartera, logró ejercer un mayor control sobre el giro de dividendos para impulsar inversiones con esos fondos.
No obstante, el accionista que recibe los pesos en el país ha podido depositarlos en cuentas del exterior operando el contado con liquidación en la plaza local comprando bonos y acciones que también cotizan en Wall Street.
Las autoridades ya adelantaron que en 2013 se mantendrá la misma política, ya que el cepo cambiario seguirá vigente para evitar la fuga de divisas.