La falta de noticias positivas, o en su defecto negativas, afectaron al mercado. Sólo los adeptos al riesgo ganaron al invertir en bonos nuevos o viejos
| Por el dólar y la Libor en alza los Boden en dólares, 2012 y 2013, suben hasta 6,5% y baten sus records |
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Agosto, un mes que pasó sin pena ni gloria. Aunque quien invirtió en el mercado local no se expuso a grandes pérdidas, tampoco pudo obtener importantes ganancias. Sólo la apuesta puntual en algunos instrumentos de renta fija otorgó al inversor rentabilidades promedio de entre el 3% y 7%.
Aún sin la reestructuración de la deuda pública resuelta, los bonos nuevos y en default fueron los activos de mejor comportamiento en la plaza local. Impulsados por un contexto externo favorable, expectativas inflacionarias en alza y una alta liquidez, los títulos post-default subieron en agosto entre 2% y 6,5%. En pesos, el Pro12 registró un alza del 3,9% y el Pro11 del 2,5%, mientras que en los de dólares el up-side fue aún mayor: el Boden 2012 y 2013 incrementaron sus precios en 6,5% y 6,1%, respectivamente. En estos últimos instrumentos los factores claves fueron la suba de la Libor y el fortalecimiento del dólar.
Rentable, pero no apta para cardíacos, fue la inversión en bonos en default. Aunque en esta opción, las ganancias sólo estuvieron presentes para aquellos que apostaron a los títulos con vencimiento original más largo, como el Global 2030 que subió 12,5%, o los 2020 y 2019 que tuvieron un alza del 6,9%.
En tanto, el Merval volvió a desilusionar al inversor acumulando una baja del 0,36%. A la hora de hacer las cuentas, sólo la selectividad puede haber ayudado al que invirtió en acciones. Mientras que papeles como Tenaris, Indupa, TGS, Aluar y Macro-Bansud subieron 8%, 3,7%, 3,5%, 3,2% y 3,7% respectivamente, otras como Petrobras Energía, Comercial del Plata, Francés y Telecom cayeron entre 2,5% y 4%.
Otra alternativa interesante, pero muy especulativa, hubiese sido apostar a acciones del panel general como Polledo ( 1%) y Renault, que subió 45%, impulsada por los rumores de una posible oferta de recompra.
En agosto, el volumen operado en papeles fue menor a los $ 550 millones, 10% abajo de julio y casi tres veces menos que el monto negociado mensualmente en el primer trimestre.
En el plano externo, las acciones tampoco fueron un buen refugio. En EE.UU. el Nasdaq cayó 2,4% y el Dow Jones 0,16%. En latinoamérica la performance fue más atractiva. En México las acciones subieron 0,66%, y el Bovespa de Brasil 2,3%
Por otra parte, y a diferencia de los últimos meses, lo conservador no resultó en agosto una tan mala opción. El dólar cerró el mes con una suba del 1,3%, y puntualmente en los primeros días del agosto alcanzó un nivel $ 3,08, que no se observaba desde hace año y medio.
Igual escenario se presentó para el oro y el euro. El commodity subió 4,5% cerrando en u$s 408 por onza, y el euro se apreció levemente contra el dólar. La moneda común europea cerró en u$s 1,206, alza del 0,5% respecto al nivel de fines de julio.
Para las colocaciones a tasa fija, Lebacs y Plazo Fijo, el escenario no cambia: sus tasas son positivas nominalmente, pero negativas en términos reales. Quien colocó su dinero en plazo fijo obtuvo una tasa del 2,52% anual (0,2% mensual), mientras que quien apostó a las Lebacs a un año tuvo una tasa del 6,85% anual (menos del 7% proyectado de inflación).
En los instrumentos con Cer la situación no luce mucho mejor. Un colocación en un banco de entre 90 y 180 días otorga entre 0% y 0,5% anual más el ajuste del Cer, lo que sólo garantizaría al inversor mantener el poder adquisitivo de su ahorro. Pero en las Letras del Banco Central, está premisa ni siquiera se cumple. En lebacs indexadas a un año obtuvo menos que la inflación, ya que se convalidaron tasas negativas más Cer.
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