En el primer día del año, en una city casi vacía por el inicio de la temporada de vacaciones la demanda por divisas en el mercado informal no aflojó, con lo que arbolitos y cuevas aprovecharon la presión alcista para llevar al alza el precio.
Las apariciones de grandes vendedores que se vieron en las primeras semanas de diciembre no están más, dijo un operador a este diario.
En la primera mitad del mes pasado, empresarios y comerciantes con tenencias de dólares no registrados salieron a vender parte de su stock con el objeto de cumplir con aguinaldos y otras obligaciones en pesos de fin de año. Esa última inyección de billetes verdes, que mantuvo al dólar blue estable o en baja, perdió fuerza sobre el final del mes.
Sin embargo, la demanda por parte de personas que viajan de vacaciones a destinos del exterior se mantuvo estable, agregó el mismo operador.
Para agudizar aún más la presión alcista que sufrió el blue durante el primer día del año, algunas casas de cambio sufrieron quiebres de stock de billetes de países limítrofes, lo que complicó las actividades cambiarias del mercado formal y empujó a más clientes al mercado negro.
Como parte de las normas que componen el cepo cambiario, el 10 de agosto pasado el Banco Central prohibió que bancos y casas de cambio vendan dólares a turistas que viajaran a países limítrofes y de la zona euro. Desde ese momento, los turistas que viajan a esos lugares sólo pueden comprar la moneda del país de destino.
Las casas de cambio aseguran tener stock suficiente, pero algunos clientes que eligen operar con bancos no encuentran los billetes que están autorizados a comprar y optan por nutrirse de billetes verdes en el mercado blue.
En algunas casas de cambio, incluso, llegaron al límite de sus tenencias de pesos uruguayos y reales, con lo que varios clientes no pudieron comprar, comentó un empleado de una entidad cambiaria.
El precio que alcanzó ayer la divisa estadounidense es el más alto que se haya registrado desde que en octubre de 2010 se instauró el cepo cambiario y el dólar en el mercado ilegal empezó a separarse del oficial.
El precio más alto que pudo conocer este diario tuvo lugar el 18 de julio pasado. Por la tarde de ese día, el blue se pagaba centavos por encima de $ 6,80 en la mayor parte de las operaciones. Pero durante buena parte de la jornada, y ante la creciente demanda, se llegaron a pactar ventas de buen volumen hasta a $ 6,90.
Ese fue el pico de una escalada posterior a la prohibición a la compra de divisas para atesoramiento.
En ese entonces, la brecha cambiaria que separa al blue con la cotización formal llegó a rozar el 50%.
Con la suba que experimentó ayer el blue, la brecha cambiaria llegó al 40%, contra un dólar formal minorista que también ganó un centavo durante la rueda de ayer y se a $ 4,93 en las pizarras de los bancos y casas de cambio