Sesión de descensos para el dólar frente al euro después de conocerse que los datos de confianza del consumidor y de la actividad manufacturera del área de Chicago no fueron capaces de alcanzar las previsiones de los consumidores. El sentimiento de mercado, que ya se mostró pesimistas desde primera hora de la mañana, propició un descenso tendido del billete verde, que cortó así otro intento de reacción que le había llevado a sus máximos de las últimas tres semanas y a situarse por debajo de 1,20 unidades por euro. El índice de confianza del consumidor en EE UU, elaborado por el Conference Board, se quedó en 98,2 puntos, cuando las previsiones, que ya apuntaban a un descenso desde los máximos de dos años que alcanzó hace dos meses, apostaban por cifras en torno a 103,5. Por su parte, el índice de actividad manufacturera del área de Chicago descendió hasta 57,3, casi tres puntos por debajo de las estimaciones del mercado.
Estas cifras se publican en medio de las expectación del mercado por conocer las cifras de creación de nuevos puestos de trabajo, que se publicarán el próximo viernes. Los analistas consideran que estas cifras podrían marcar la futura decisión de la Reserva Federal, en la próxima reunión que celebrará el organismo emisor a finales del mes de septiembre, la última antes de las elecciones presidenciales en EE UU.
Los descensos del dólar no se vieron acentuados gracias a la falta de pujanza del euro, que únicamente se limitó a aprovechar la debilidad mostrada por el dólar. En el Viejo Continente se conoció la inflación en la zona euro, que mostró un incremento de los precios inferior al previsto. La tasa interanual se quedó en el 2,3%, una décima por debajo de lo esperado. De este modo, la inflación parece bajo control, lo que lleva a pensar a los inversores que el Banco Central Europeo (BCE) no modificará los tipos de interés de la zona euro en los próximos meses.
No obstante, el euro superó con cierta comodidad la cota de 1,21 dólares, gracias a un repunte del 0,7% frente al billete verde, para situarse, cerca del cierre de la sesión, en 1,2152 dólares. El cambio oficial del BCE fue de 1,2111 dólares por euros.
Prueba del escaso empuje del euro fue el avance que mostró la libra esterlina frente a la moneda única. Después de que en los últimos días la divisa británica se viera afectada por los comentarios que apuntaban a un posible cese de las subidas de tipos de interés por parte del Banco de Inglaterra, la libra aprovechó el dato de inflación en la zona euro para recuperar algo más de medio punto porcentual frente al euro.