Luego de que durante octubre último se registrara una caída de apenas el 35,8%, por debajo de los niveles que se venían observando en los meses anteriores, un signo que aparecía como positivo para los especialistas, el derrumbe se volvió a acentuar en noviembre.
El último relevamiento realizado por el Colegio de Escribanos de Buenos Aires advirtió que durante ese mes la cantidad de operaciones de compra-venta de inmuebles cayó un 43,5% en comparación con igual mes del año pasado.
El trabajo muestra que se escrituraron 3.466 transacciones, la cuarta marca más baja de los primeros 11 meses de 2012.
En este marco, el informe destaca que es la quinta retracción mensual consecutiva, la cual se asocia a la creciente participación de las transacciones por valores inferiores a $150.000.
La situación se torna más compleja aún si se observa lo ocurrido con el monto de dinero involucrado en las operaciones.
En este sentido, sumaron $ 1.561,3 millones, un baja del 43% anual. Medida en dólares, la caída interanual fue del 49,9%, ya que se movilizaron u$s 352,2 millones, tomando como referencia el tipo de cambio oficial.
Por otra parte, si se mide el promedio de los montos involucrados en las transacciones se obtiene que fue de $ 450.449 (u$s 93.816), lo que refleja un estancamiento de las operaciones en moneda nacional, y una reducción del 11,3% si el parámetro son los dólares.
Los operadores inmobiliarios ya a esta altura se muestran prácticamente resignados a observar el derrumbe de la actividad, y dan el año por perdido.
Ya no podemos pensar más en lo que fue 2012 porque durante los 12 meses jamás logramos siquiera al menos tener una perspectiva de mejora. Se trató de un año realmente muy malo y sólo nos queda esperar a que 2013 traiga algún cambio, sostuvo uno de los principales operadores inmobiliarios de Capital Federal.
Y si ya los últimos datos eran poco alentadores para el sector, hay otro que marca el pésimo fin de año. Es que con las 3.466 operaciones concretadas, fue el peor desde 1998. El punto más bajo para este mes había sido nada menos que el de 2001, cuando se había escriturado 4.704 transacciones.
Otro de los datos que deja en evidencia el mal momento del sector es la suma de los primeros once meses del año. Para 2012 se sumaron 42.145 operaciones, también la performance más floja desde 1998.
Los últimos récords negativos también habían estado marcados por las crisis. La peor marca para el lapso enero-noviembre estaba en poder de 2009, cuando la crisis financiera mundial afectó a varios sectores de la economía local.
El anterior se había dado en 2001 y 2002, períodos también complejos para el país. En esos casos se habían tocado las 50.415 operaciones en 2001 y las 49.818 en 2002. Las inmobiliarias miran ahora el 2013, y apuntan a la pesificación de las operaciones y a la vigencia del corralito cambiario. Si vamos a pensar que todo continuará igual, no deberíamos pensar en grandes modificaciones, remarcan los agentes inmobiliarios menos optimistas. Otros, apuestan a que la pesificación comience a ganar terreno.