Por: Luis Beldi - El viernes el cepo cambiario no aflojó, pero el «blue» bajó 3 centavos, a $ 7,04. Tampoco cedió la demanda en el mercado marginal, pero los compradores se encontraron con una mayor oferta de dólares. Por eso consiguieron la divisa algo más barata.
Las «manos amigas» se hicieron presentes desde temprano ofreciendo dólares más baratos que el jueves. La oferta fue lo suficientemente generosa como para llegar al final del día con un dólar a $ 7,04. Si bien se cumplió el objetivo de que el «blue» no siga en alza, el premio en relación con el esfuerzo fue bastante mezquino, porque se esperaba colocar al «blue» en menos de $ 7 para quebrar el techo psicológico.
El «blue» en lo que va del año está 24 centavos arriba. Dicho de otra manera, subió un 3,52% en una semana. La suba no parece algo estacional, sino que hay búsqueda de refugio de los inversores porque se están viviendo días de incertidumbre por el clima político que no se tomó vacaciones en enero.
La baja del dólar en la plaza marginal afectó a los bonos en divisas e interrumpió el alza. Sólo el Bonar X que vence en 2017 soportó la toma de ganancias y cerró un 0,06% arriba; este bono rinde un 11,5%. Por su parte, el Boden 2015, que tiene una renta del 10,4% y es el otro papel de mediano plazo demandado por los inversores, cedió un 0,62%. El Global 2017, que tiene legislación Nueva York y rinde un 12%, perdió un 1,1%.
También cayeron los títulos en dólares de largo plazo que nacieron con el canje de la deuda. En Nueva York perdieron cerca del 1%.
La baja de los bonos en dólares hizo que el riesgo-país que mide JP Morgan subiera un 0,32%, a 938 puntos básicos.
En el Forex-MAE, la principal plaza mayorista, que tuvo un regular monto de negocios de u$s 166 millones, el dólar cerró a $ 4,926, pero el Banco Central debió vender u$s 15 millones porque los compradores estuvieron firmes. En las casas de cambio, el dólar continuó a $ 4,94.
Las reservas del Banco Central cayeron nada menos que u$s 138 millones, a u$s 43.048 millones. El descenso se debió no sólo a la venta de divisas, sino también a que el oro tuvo una caída del 1,5% que lo llevó a u$s 1.648,9 la onza, el valor más bajo de los últimos cuatro meses. También hubo pagos al exterior. Todos estos factores coincidieron en un momento inoportuno, porque el dólar está demostrando su fortaleza en la plaza marginal y cada vez cuesta más aplacarlo. De alguna manera, la suba del «blue» siempre se les hace pagar el costo a las reservas.
Los exportadores todavía no aparecieron por la plaza cambiaria y esto provoca que los negocios sean menos fluidos y que el Banco Central, a cargo de Mercedes Marcó del Pont, tenga que vender divisas para evitar que el tipo de cambio suba por encima de lo deseado.
Para esta semana se espera una pulseada clave en el mercado marginal. La apuesta del Gobierno será mantener el «blue» en calma para no provocar una caída en el consumo. Cuando el «blue» sube de manera regular, los ahorristas buscan invertir en la divisa norteamericana.
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