Diciembre vino cargado. A contramano de lo que había sido la involución de los depósitos en dólares en los bancos durante el año, las últimas cuatro semanas vieron cómo la sumatoria total de dólares depositados se elevó en u$s 444 millones, pasando de un promedio de u$s 9.320 millones a u$s 9.764 millones al 28 de diciembre. La razón para ese salto, se especula, es de tipo impositivo: como las cajas de ahorro y plazos fijos no pagan Bienes Personales, aquellos que querían declarar ese dinero o, aquellos que lo tenían declarado, vieron la oportunidad de salvarse del impuesto. Los depósitos bancarios en dólares revirtieron así 10 meses consecutivos de bajas gracias a que ahorristas que tenían dólares billete en cajas de seguridad los volvieron a llevar a los bancos. Así, para quedar bien en la foto al 31 de diciembre, los individuos suelen colocar temporariamente en los bancos los dólares en efectivo que tienen en cajas de seguridad o en el colchón, dado que tanto los depósitos en caja de ahorro como los de plazo fijo en moneda extranjera no computan para Bienes Personales. Según la AFIP, deben pagar el impuesto las personas con activos que sumen más de 300.000 pesos, la alícuota luego varía entre el 0,5% y 1,25 por ciento. En el año, sin embargo, fogoneado por los controles al mercado cambiario y la prohibición de comprar divisas para atesorar, los depósitos en dólares pedieron más del 30% desde un nivel de u$s 13.334 millones hasta los u$s 9.352 millones que arroja el promedio de diciembre. Para los ahorristas, las señales del Gobierno a propósito de la política de administrar las divisas para que tanto las deudas internacionales como las importaciones puedan ser afrontadas y solventadas, tuvieron un efecto de fuerte resistencia, lo que llevó a una sangría de dólares de las entidades bancarias. |