Por MARIANO GORODISCH - Si la AFIP acaba de autorizarlo a comprar reales y usted está saltando en una pata como lo hacía Silvio Soldán en Domingos para la Juventud cuando alguien lograba abrir el cofre de la felicidad, mejor tómese su tiempo.
El proceso recién comienza: por empezar, no podrá hacer el trámite en la casa de cambio antes de las 48 horas previas al viaje. Eso sí, vaya temprano, porque en los últimos días el sistema sólo estuvo funcionando unos pocos minutos durante la mañana. Y siéntase afortunado si consigue reales: falta stock y ya hay quienes hacen fila antes de que abra la casa de cambio para no quedarse sin billetes.
La escasez de reales en la City porteña trajo varias consecuencias. En primer lugar, las casas de cambio subieron su precio de compra, al punto que ya pagan hasta $ 2,65, como método de atracción para hacerse de esos billetes, para que el público no los cambie en el mercado informal, aunque allí la cotización es mejor, ya que les dan $ 3,10.
Paralelamente, también elevaron el precio de venta, por lo que hoy se debe pagar hasta $ 2,95 por cada real, contra $ 3,45 que piden las cuevas, un spread de apenas el 17%, contra el 44% de diferencia que hay entre el dólar oficial y el blue. De ahí que muchos argentinos prefieren cambiar directamente en los arbolitos de Florida, donde hay mayor stock. Es que si realizan la operación en Brasil se los toman a un valor de entre $ 4 y $ 4,50.
Nosotros llegamos a las nueve para estar bien preparados y no perder tiempo apenas abre el sistema de la AFIP, que lo hace recién a las diez, nunca antes. Es más, como existe una suerte de cupo diario de venta de divisas, nos ponemos todos a atender al público en esos escasos minutos que dura el sistema. Hasta los dueños vienen al mostrador para hacer la operatoria de cambios, revelan en una entidad del microcentro porteño. El resto del día, los empleados se dedican, a lo sumo, a comprar divisas a los pocos extranjeros que se acercan y a charlar entre ellos.
Así es como hoy ya se ven largas filas en las entidades desde las nueve de la mañana, una hora antes de su apertura. Incluso hay quienes van a las siete de la mañana para ser los primeros en la fila.
Una señora tenía una autorización para comprar $ 10.000 en reales, pero cuando le tocó su turno ya nos habíamos quedado sin stock, entonces al día siguiente se vino a las siete de la mañana para asegurárselos, cuentan en una financiera de la calle San Martín.
Los carteles que ponen los teatros de localidades agotadas serían reemplazados ahora en las financieras por reales agotados. En las provincias es casi imposible llegar a conseguir la moneda brasileña, a excepción de Posadas y Puerto Iguazú, al ser dos ciudades limítrofes con ese país.
El problema es que cayó en gran medida la afluencia de turistas cariocas, mientras muchos argentinos quieren irse a veranear a Brasil.
Por otra parte, los grandes bancos dejaron de importar billetes, ya que es un negocio que no les reditúa. Además, nadie quiere largarse a importar reales por una temporada que sólo dura dos meses o, en realidad, menos, comentan fuentes del sector.