Como la mayoría de los que vienen a cambiar son varones, el perfil que más estamos buscando es el de las chicas jóvenes y bien producidas, que enseguida llaman la atención de los varones, que son los que más operaciones de cambio llevan a cabo. También es importante que sean simpáticas y agradables en el trato con el público. Si además saben alguna palabra de inglés o de portugués, mucho mejor, cuentan desde una financiera.
La estrategia que están utilizando las cuevas para captarlas es ofrecerles trabajos part time, desde las cuatro de la tarde hasta las ocho de la noche, ya que muchas estudian durante la mañana. E incluso en el submundo de las cuevas existe el derecho al día de examen. Lo único que pedimos es que avisen con tiempo para poder organizarnos, explican.
La carrera predominante en este oficio es psicología, aunque también hay varias de veterinaria y de administración de empresas.
Quienes no están estudiando hacen el primer turno, que es el más extenso, ya que abarca desde las nueve de la mañana hasta las cuatro de la tarde.
Dentro de este grupo hay muchos extranjeros, en gran parte proveniente de países limítrofes.
Juan es un colombiano que trabaja en esto desde hace dos semanas, gracias a Luis, un chileno que lo recomendó. Juan, que es novato en esto, se lleva $ 500 y en un mal día embolsa $ 150.
Pero quien se lleva hasta $ 1.000 diarios es un alemán que habla varios idiomas y para en Florida y Sarmiento. Una vez que captan al turista, lo llevan a un departamento donde hacen la transacción. Y el arbolito se lleva su comisión.
Antes, las cuevas estaban instaladas en las galerías comerciales pero ahora, para pasar más desapercibidas, se mudaron a oficinas del microcentro.
Los conserjes de los hoteles y los guías de turismo nos están espantando los clientes porque se los quieren quedar todos ellos, que les cambian a $ 6, cuando nosotros les damos $ 6,80. Encima, les advierten que no cambien en la calle porque les damos billetes falsos cuando es al revés: tuvimos muchos casos de clientes que querían cambiarnos billetes de u$s 100 que detectamos que eran truchos, alertan desde una cueva.
Otra de las nuevas particularidades del sector es que los billetes chicos se pagan menos. Los de u$s 1 directamente no se aceptan, ya que se demoraría mucho tiempo en contarlos. Los de u$s 5, u$s 10 y u$s 20 se pagan $ 0,10 menos que los billetes grandes, que son los de u$s 50 y los de u$s 100.
Ayer, por ejemplo, los arbolitos pagaban $ 6,70 por billetes estadounidenses chicos y $ 6,80 por los grandes.