El dólar se encontró más cómodo en una sesión plagada de referencias macroeconómicas pero, al mismo tiempo, con la referencia de las cifras de empleo en EE UU que se publicarán mañana en el horizonte de los inversores. El euro fue incapaz de mantener el ritmo alcista con el que inició la sesión, penalizado por las cifras de paro en Alemania y España y sin que la revisión al alza de las previsiones de crecimiento en la zona euro estimularan su cotización. El euro volvió a situarse por encima de la barrera de 1,22 dólares al inicio de la sesión en las principales plazas europeas. Sin embargo, fue todo un espejismo. La divisa europea no volvió a dar señales de vida e inició un retroceso tendido frente al dólar que le llevó a cambiarse en el entorno de 1,2150 dólares cerca del cierre de la jornada en las bolsas del Viejo Continente. Los datos macroeconómicos tampoco sonrieron especialmente al dólar. Los inversores estaban muy pendientes de las cifras de peticiones semanales de subsidios de desempleo, toda vez que mañana se publican datos clave de creación de empleo durante el mes de agosto. Las cifras de paro semanal fueron peores de lo previsto por el mercado. El dólar tampoco encontró estímulos alcistas en las cifras de productividad correspondientes al segundo trimestre, que reflejaron el crecimiento más débil desde finales de 2002. Sin embargo, el incremento de los pedidos a fábrica por encima de lo esperado sí fue capaz de mover algo el mercado e impulsó definitivamente al dólar frente al euro, que se dejó un 0,3% frente al billete verde. La moneda única no fue capaz de reaccionar a la revisión al alza de las previsiones de crecimiento en la eurozona a cargo del Banco Central Europeo (BCE). El organismo emisor, que mantuvo en el 2% los tipos de interés en la zona euro, también elevó sus estimaciones de inflación para este año, aunque su presidente, Jean Claude Trichet, aseguró que el crecimiento de los precios debería situarse por debajo del 2% en 2005. Sin embargo, el euro ya venía castigado por las malas cifras del desempleo en Alemania, donde el número de parados experimentó el mayor incremento de los últimos cinco meses. Tampoco fueron buenos los datos de desempleo en España, ya que la cifra de parados se elevó hasta cotas no vistas en un mes de agosto en los últimos veinte años. Mientras, el yen apenas recuperó terreno frente al dólar, a falta de referencias macroeconómicas en Japón. Tras los últimos movimientos al alza, la libra frenó su tendencia y se mantuvo sin apenas cambios frente al dólar y el euro. |