El mayor descenso interanual en valores absolutos correspondió a combustibles y energía, debido a una disminución conjunta de las cantidades (-29%) y de los precios (-6%). Le siguieron en el descenso, las manufacturas de origen industrial, que se explicó por una baja en las cantidades vendidas (-8%), mientras los precios no registraron variación. Entretanto, según el informe oficial, las manufacturas de origen agropecuario registraron una leve disminución del 1%, producto de una baja en las cantidades vendidas (-17%), mientras los precios subieron 20%.
En contrapartida, las ventas de productos primarios aumentaron un 13% en diciembre, por un incremento conjunto de cantidades vendidas (9%) y de los precios (4%). Esta comportamiento se relacionó con las mayores ventas de minerales metalíferos (mineral de cobre y plomo), y maíz.
Un informe de la consultora económica Abeceb.com que analiza la balanza comercial, atribuyó a la caída en las exportaciones a la disminución de los saldos exportables del complejo soja a causa de la sequía y la desaceleración de la economía brasileña que impactaron negativamente sobre las ventas externas. Las exportaciones alcanzaron los u$s 73.937 millones valor un 3% menor que el correspondiente al año 2011. En este sentido sobresale el comportamiento de los envíos de combustibles y energía, cuyas menores ventas se explicaron por la caída en las exportaciones de petróleo crudo y en menor medida de carburantes. Por su parte, las ventas de manufacturas industriales se contrajeron de la mano de los envíos vehículos de navegación aérea o marítima, productos químicos y conexos, metales y sus manufacturas y maquinaria y equipo, explicaron.
Los datos no son alentadores para el Gobierno, teniendo en cuenta que intenta sostener a cualquier precio el superávit comercial, siendo el ingreso de divisas de las exportaciones la única vía de financiamiento que le queda. Tal como había anticipado la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a mediados de mes, la balanza registró en 2012 un superávit de u$s 12.690 millones, un 26,7% más que en 2011 y tras una política oficial de restricción a las importaciones. Este resultado se produjo debido a la caída de las exportaciones pero también a que las importaciones se redujeron 7% a u$s 68.514 millones. Si bien el resultado anunciado implica un alza de 26,4% en términos interanuales, con un salto de u$s 2.650 millones frente a lo alcanzado en 2011, lo cierto es que el superávit volvió a los niveles de 2010. Ese año la balanza había arrojado un número de u$s 12.057 millones, que había sido además el más bajo desde el 2007, cuando el intercambio comercial del país dejó un balance de u$s 11.072 millones. De esta manera, la cifra del ano pasado quedó lejos del récord de u$s 16.591 millones logrado en 2009.