La agencia atribuyó a los precios una posible baja en la calificación a bancos El sistema financiero argentino ofrece las peores perspectivas para 2013 en el Cono Sur, según una agencia calificadora internacional. La firma Fitch informó que la perspectiva de los bancos de la Argentina es "negativa y hay posibilidades de bajas de calificaciones" ante un escenario de creciente inflación. Así figura en el informe "Perspectivas 2013: Bancos del Cono Sur", dado a conocer ayer por la agencia de riesgo que proyectó, en cambio, que la perspectiva es "estable" para las entidades financieras de Chile y Uruguay. La directora de entidades financieras de Fitch, María Fernanda López, explicó que "la buena calidad de las carteras y la rentabilidad pueden verse afectadas por la desaceleración de la economía, la inflación y un deterioro del entorno operativo, potencialmente presionando a la baja de las calificaciones". El informe planteó que el gobierno argentino impuso recientemente una serie de controles y regulaciones que limitan ciertas actividades del sistema financiero y "dificultan la capacidad de maniobra de las entidades para hacer frente a los cambios en el ambiente operativo y/o reduce la flexibilidad de los esquemas de negocio de las entidades". "La rentabilidad de las entidades podría verse presionada ante el menor crecimiento del crédito, menores resultados por títulos, mayores gastos de administración por la inflación creciente y cargos por incobrabilidad, así como por un posible aumento en el costo de fondos por la mayor volatilidad del entorno", pronosticó. Riesgos en puertaLa calificadora sostuvo que "los principales riesgos están relacionados con el contexto político y económico". "La perspectiva negativa podría derivar en bajas de calificaciones de entidades si se producen cambios en la calificación soberana y/o se concretaran posibles medidas adicionales de intervención en el sector, en el caso que el crecimiento económico siga perdiendo impulso y/o aumente la volatilidad del entorno operativo", analizó. Para Fitch, "una vuelta a una perspectiva estable sería contingente a una mejora en el ambiento operativo, una reducción del nivel de intervención en el negocio bancario y un cambio en la perspectiva de la calificación soberana". |