El billete verde reaccionó con notables alzas frente al euro y al resto de las principales divisas después de conocerse la cifra de empleos creados en EE UU durante agosto, que fue la mayor de los últimos cinco años y que quedó muy cerca de las previsiones de los analistas. Estos datos dejan el camino libre a la Reserva Federal para seguir elevando los tipos de interés, como ha hecho en las últimas dos reuniones. Un factor que ha estimulado al mercado tanto o más que los datos de nuevos puestos de trabajo en agosto ha sido la revisión al alza que el Departamento de Trabajo ha efectuado sobre los datos de julio. Tras la revisión, el número de nuevos empleos en julio ascendió a 73.000, cuando las estimaciones iniciales se quedaron en 32.000.
Además, la tasa de desempleo se redujo en una décima, hasta el 5,4% cuando los analistas habían previsto que se mantuviera sin cambios en el 5,5%.
Con este escenario, los movimientos en los mercados de divisas, que habían permanecido casi sin cambios aguardando el esperado dato, fueron muy favorables al dólar. Con dos reacciones en vertical, el billete verde se situó muy pronto por debajo de la cota de 1,21 unidades por euro, tras recuperar cerca de un 0,8% respecto a la moneda única.
Las cifras del empleo dejaron en un segundo plano a las correspondientes a la actividad no manufacturera, recogida por el índice ISM. El indicador mostró descensos más pronunciados de lo previsto, como ya ocurriera en pasadas fechas con el de actividad manufacturera. Sin embargo, el mercado dio prioridad las cifras de empleo y consideró que el ISM no manufacturero, que se situó en 58, todavía continúa muy por encima de la cota de 50 que marca la diferencia entre una economía en expansión y una en contracción.
La divisa europea no mostró apenas capacidad de reacción ni tampoco contó con estímulos extra para tratar de responder a las acometidas del billete verde. A primera hora se conocieron las cifras de actividad no manufacturera, que no provocaron una reacción definida en la moneda única. Quedó claro que en el horizonte los inversores colocaron a las cifras de empleo por encima de todo.
La libra esterlina mostró leves descensos frente al euro mientras que el yen se mantenía firme frente al dólar, que apenas pudo avanzar terreno frente a la divisa japonesa, a pesar del impulso del billete verde.