La Argentina no salió ilesa de la guerra de monedas que pelean los países centrales y los emergentes. Según estimaciones del Bank of America (BofA), Latinoamérica es la región que más atrasada está en la carrera de devaluaciones competitivas en la que participan las principales economías del mundo y, dentro de la región, la moneda argentina está cuarta entre las más sobrevaluadas, detrás de Colombia, Chile y Perú, con un nivel del 13,4%.
Tras varias rondas de alivio monetario en los Estados Unidos, el dólar debería cotizar a $ 5,58 para que el peso regrese a su nivel de equilibrio.
El Banco Central dejó que el dólar avance 14% en 2012, una aceleración de la depreciación del peso que se hizo gracias al resguardo del cepo cambiario. En 2011, por caso, la divisa había avanzado poco más de la mitad, un 8%.
Sin embargo, la aceleración del deslizamiento del dólar no alcanzó para proteger a la Argentina de las devaluaciones competitivas que encabezan las principales economías del mundo y que el ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, bautizó allá por 2008 como guerra de monedas.
La titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, tuvo en cuenta el daño que le genera a la competitividad de la producción argentina ese proceso.
Según la consultora Elypsis, el BCRA aceleró la velocidad de la devaluación en el segundo semestre del año pasado, dado el retraso que sufrió el tipo de cambio frente a la guerra de monedas, por un lado, y la inflación interna, por el otro.
Desde julio de 2012, como resultado de la aceleración en el ritmo de devaluación, el gobierno parece haber virado su estrategia hasta una de target tipo de cambio real multilateral, dice un informe de la consultora Elypsis, conducida por Eduardo Levy Yeyati.
Aún así, según los datos del BofA, la mayor devaluación en el segundo semestre del año no le alcanzó a Mercó del Pont para recuperar el terreno perdido. El banco de inversión calcula los datos de evolución del tipo de cambio del último año 22 países, y los combina con las proyecciones que se estiman de aquí al inicio de 2014, con el objeto de obtener resultados con mayor capacidad predictiva. En sus cálculos, Colombia es la economía latinoamericana más dañada por la guerra cambiaria, con un nivel de sobrevaloración del 20% respecto de su tipo de cambio de equilibrio. Le sigue Chile, con el 16% y Perú, con el 14%.
Brasil, por su parte, ha logrado controlar el daño: se mantiene 6,6% por encima de su tipo de cambio de equilibrio.
Los números del BofA muestran la película. La foto muestra que la suba del 5% que sufrió el real brasileño desde diciembre descomprime el corto plazo los apuros de Mercó del Pont. Pero, en el largo plazo, le queda mucho camino por recorrer.