La idea es que para los inversores la suba experimentada en los últimos tres meses fue tan abrupta y los fundamentos de la misma tan sorpresivos que es probable que el mercado tome ganancias y provoque un retroceso sustancial en un tiempo corto. Para tener una referencia, la última vez que el Merval había subido 57% en sólo tres meses fue en el 2005, señaló Leonardo Bazzi, analista de Puente.
Un informe de la tradicional firma financiera realiza una proyección de las principales empresas que cotizan en bolsa y su valor de mercado e identifica entre los factores que motorizaron la suba un contexto internacional más favorable, con los índices de acciones de EE.UU. también cerca de sus máximos históricos, donde los inversores buscaron mayores rendimientos en los países emergentes. A la vez, en la city señalan que el alza también se debió a factores locales: la Corte de Apelaciones de Nueva York había restablecido la cláusula de no innovar (28-nov) en el caso de los holdouts, el retraso de las acciones con respecto a la performance de los títulos soberanos y provinciales en dólares, y una mayor depreciación del peso con respecto al dólar.
Con el reacomodamiento del dólar blue ayer cayó 14 centavos y la proximidad de los alegatos en la corte de Manhattan, la euforia parece haber decantado en cautela. Incluso para muchos, estos factores, sumados a la celeridad de la anterior suba, dispararon la decisión de vender. Creemos que podría darse una toma de ganancias luego de las importantes subas registradas. No obstante, a 1 año vemos perspectivas positivas en los sectores vinculados a commodities: como el petrolero, el siderúrgico y el alimenticio, señalaron en Puente.
Las fuertes subas registradas en enero, en primer lugar en el segmento de renta variable y algo menor pero también significativas en el de renta fija pueden generar algunas correcciones en los precios, inducidos por toma de ganancias ante un escenario que tiene varios temas pendientes, señalaron a la vez en Balanz Capital.
Para la consultora Elypsis, incluso los activos de renta fija argentinos siguen bajo presión.
Ayer, el Merval volvió a descender. El indicador cayó 2,06% presionado por tomas de ganancias y a contramano de las mejoras globales, mientras los títulos operaron con mayoría de bajas traccionados por la merma del dólar paralelo. La divisa estadounidense cayó catorce centavos hasta los $ 7,60 para la venta en el circuito informal, efecto que se vio reflejado en un recorte de los precios en pesos.