En lo poco que va de febrero, el blue está pegando la vuelta tras la escalada del 16% que protagonizó en el primer mes del año.
La esperada reacción oficial llegó más tarde de lo esperado, pero según afirman en la city apareció cuando el propio mercado informal dio síntomas de agotamiento.
El que compra para atesorar no se deshace más de esos billetes que compró, pero la gente del mercado ya lo veía débil al dólar en $ 8, esperaban una caída de un momento a otro, comentó un operador a este diario. En mi opinión, fue el propio mercado el que desinfló al precio, la demanda aflojó en los últimos días y recién ahí aparecieron los amigos del Gobierno a empujar la baja, agregó.
Según comentaron a este diario dos cambistas, las ventas de bancos y sociedades de bolsa empezaron temprano en la mañana de ayer. Fueron volúmenes chicos, pero sostenidos durante el día, para calmar con la mayor oferta al precio informal.
Para bajar al blue, ofrecen puntas vendedoras varios centavos por debajo del valor que piden las principales cuevas mayoristas, y atraen de inmediato a toda la demanda. El precio en el resto del mercado les sigue el paso en breve.
Según otro operador, algunas de las cuevas más importantes recibieron llamados en los últimos días en los que se les pedía relajar la oferta.
La intervención al precio que comentan en el mercado ilegal va de la mano con una corrección del precio independiente de toda mano externa.
Privados necesitados de pesos habrían liquidado parte de sus tenencias en los últimos dos días, según coincidieron en comentar las fuentes consultadas.
Con poca plata bajaron el precio, no fueron montos grandes, comentaron en una sociedad de bolsa. Ayudan mucho los especuladores, que al ver que empiezan las bajas toman ganancias y proveen más a la oferta, agregaron.
Por otro lado, el Banco Central también colaboró a la baja del dólar paralelo Un aumento de la base monetaria que rayó los $ 40.00 millones sólo en diciembre pasado y el 38% en todo el 2012 colaboró para que los precios, entre ellos el del dólar informal, se fueran hacia arriba.
En su licitación semanal de letras y notas con las que regula la masa monetaria, la entidad conducida por Mercedes Marcó del Pon contrajo en $ 2.511 millones el circulante disponible en el mercado.
La gran liquidez disponible en el mercado tras la emisión monetaria de diciembre se volcó ayer a las Lebac y Nobac que coloca cada martes el BCRA. Ayer, la entidad monetaria recibió ofertas por $ 6.186, de las cuales rechazó sólo $ 50 millones. Como enfrentaba vencimientos por $ 3.100 millones, el efecto monetario fue contractivo.
El mercado sigue muy líquido y, como el Central mantiene las tasas de Lebac en niveles similares a los de fin de año esos papeles son más que atractivos para que los bancos coloquen su liquidez, dijeron en la mesa de operaciones de un banco. En enero los depósitos crecieron más de $ 12.000 millones, mientras que los préstamos no más de $ 5.000 millones, una tasa del 13% a tres meses no es mal negocio, agregaron.
Con la esterilización de ayer, el Central ha retirado dinero de la plaza por quinta semana consecutiva a través de sus colocaciones de Lebac y Nobac. En enero, achicó la base monetaria en $ 10.700 millones sólo por esa vía.