Por MATÍAS BARBERÍA - Analistas estiman que las tasas de interés seguirán un camino similar al del año pasado, pero un escalón por encima. Un promedio del 15% en el año, con un pico que podría superar el 18% de año, sería el resultado de la necesidad del Banco Central de atraer al menos parte del dinero en poder del público a los plazos fijos en lugar de al blue.
Aunque siempre lejos de la inflación por encima del 25% que informa el Índice Congreso, la tasa de interés que pagan los plazos fijos es una de las variables que ayuda al BCRA a descomprimir el precio del dólar en el mercado paralelo. La enorme emisión monetaria de diciembre pasado destinada a financiar al Tesoro, estuvo por encima de los $ 38.000 millones, tuvo su rol en la disparada del 16% que protagonizó el dólar blue en enero. Pero, a su vez, atrajo $ 10.000 millones en plazos fijos durante enero, un 40% más que en el mismo mes del año pasado.
Para atraer ese enorme caudal de depósitos, a la entidad conducida por Mercedes Marcó del Pont le alcanzó con mantener la tasa Badlar que perciben los depósitos de más de $ 1 millón por encima del 15% anual, a pesar de que semejante retorno no represente una gran competencia frente a la devaluación del peso o el alza de precios.
El mercado blue es un mercado opaco, difícil de acceder e inseguro, comentaron en la mesa de operaciones de un banco. Una tasa mínimamente atractiva te repercute en la toma de más depósitos, a pesar de estar muy por debajo de otras referencias, agregaron.
Estacionalmente, los primeros meses del mes suelen ser bajistas para la tasa, por la liquidez que existe en el sistema. Sin embargo, hasta ahora la baja no se vió: en los primeros 25 días de enero, la Badlar se mantuvo en un 15,2% promedio, apenas por debajo del 15,37% que marcó en diciembre.
Este año, el piso es otro, señaló Luciano Cohan de Elypsis. Estimamos que, con subas y bajas estacionales, va a promediar 15% en el año y llegará a un pico del 18% a fines de año, agregó.
Para Hernán Lacunza, ex BCRA y titular de Empiria Consultores, la suba de tasas será indispensable para que Marcó del Pont controle al dólar blue. En mayo del año pasado, cuando el blue también se había disparado, el Central admitió una suba de tasas, que fue uno de los factores que ayudó a contenerlo. Este año no lo hizo y calculo que habrá aprendido que fue un error, dijo.
Para Lacunza, las tasas han llegado un piso y espera un leve rebote a fines de este mes o inicios del próximo. En el segundo trimestre, la emisión monetaria necesaria para financiar al Tesoro descomprimiría las tasas de nuevo, pero la necesidad de competir contra el blue las mantendrán un escalón por encima del año pasado.