El dólar logró mantenerse en las cotas que alcanzó el pasado viernes, después de que el Departamento de Trabajo de Estados Unidos facilitara las cifras de nuevos puestos de trabajo, que mostraron su mayor incremento en los últimos cinco meses. El euro fue incapaz de reaccionar pese a que las perspectivas de la economía europea no han empeorado. En cambio, el yen repuntó gracias al incremento de la inversión corporativa. El gasto de las empresas japonesas en equipamiento y maquinaria se incrementó un 10,7% en el segundo trimestre, con lo que ya suma cinco trimestres consecutivos de incrementos. Estas cifras podrían influir de forma decisiva en la revisión de las cifras de crecimiento en este mismo periodo, que el Gobierno nipón hará publicas el próximo viernes.
Los datos preliminares del PIB japonés, conocidos durante el mes de agosto, supusieron una cierta decepción para los inversores, que no se esperaban que el crecimiento de la segunda economía mundial se quedara en el 1,7%, cuando venía de crecer a ritmos cercanos al 4%. Sin embargo, con la actualización de las cifras de inversión empresarial, los analistas consideran que las cifras presentadas por el Gobierno podrían incluso duplicarse.
La reacción del yen hizo que la divisa japonesa recuperara en torno al 0,5% frente al dólar y que estuviera a punto de situarse por debajo de la cota de 110 unidades por dólar.
Mientras, el dólar logró mantenerse en torno a 1,2060 unidades por euro después de que el pasado viernes reaccionara de forma positiva a las cifras de creación de puestos de trabajo en EE UU. La nula actividad en los mercados estadounidenses, que permanecieron cerrados por festivo, no impidió que el billete verde mantuviera el buen tono que reflejó a finales de la semana pasada.
Los inversores aguardan con expectación la comparecencia de este miércoles del presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, ante el Congreso de EE UU, por si diera alguna pista sobre los futuros movimientos de la Reserva Federal. No obstante, los operadores apuestan por que la Fed volverá a subir el precio oficial del dinero, incluso en vísperas de las elecciones presidenciales, que tendrán lugar el 2 de noviembre, apenas cinco semanas después de la reunión que la autoridad monetaria de EE UU mantendrá a finales del presente mes. Mientras, la libra esterlina se mantuvo prácticamente sin cambios frente al euro y el dólar.